La Australian Football League (AFL) es la competición profesional de fútbol australiano más importante del mundo. Con 18 equipos distribuidos por toda Australia y una temporada que ocupa prácticamente todo el año, la AFL es también una de las ligas deportivas más exitosas del hemisferio sur en términos de audiencias, ingresos y asistencia a los estadios. Entender cómo funciona la AFL es fundamental para seguir el deporte.
Los 18 equipos: geografía y rivalidades
La AFL agrupa a 18 equipos distribuidos por los estados y territorios más poblados de Australia. La concentración más alta está en Melbourne y Victoria, donde tienen su sede nueve de los 18 clubs. Esta concentración refleja el origen histórico del deporte, que nació en Melbourne en 1858 y durante casi un siglo fue esencialmente un deporte victoriano.
Los clubs más tradicionales y con mayor palmarés son los victorianos: Collingwood (16 títulos), Essendon (16 títulos) y Carlton (16 títulos) son los tres más laureados de la historia. Sin embargo, los clubs de estados más lejanos han demostrado ser muy competitivos desde su incorporación: el West Coast Eagles (Perth) y los Adelaide Crows han ganado títulos nacionales y generado rivalidades modernas muy intensas.
Las rivalidades más encendidas del fútbol australiano son los llamados derbis: el Collingwood-Carlton y el Collingwood-Essendon en Melbourne, el Sydney-GWS Giants en Sídney, o el West Coast Eagles-Fremantle en Perth. Estos partidos generan ambientes de alta tensión y atraen a los mayores asistencias de espectadores de la temporada.
La temporada regular: 23 jornadas
La temporada regular de la AFL consta de 23 jornadas (rounds). Dado que hay 18 equipos, cada club no puede jugar contra todos los rivales en la misma temporada: el calendario se diseña para que cada equipo juegue contra una selección de rivales, con algunos enfrentamientos que se repiten (especialmente los grandes derbis y los partidos más atractivos comercialmente) y otros que solo se producen cada dos o tres temporadas.
Los partidos se juegan mayoritariamente los fines de semana (viernes por la noche, sábado y domingo), con algunas jornadas entre semana para los clubs de Melbourne que no tienen dificultades de desplazamiento. Los clubs de Perth y Gold Coast, por su mayor distancia geográfica, tienen calendarios que minimizan los desplazamientos.
El sistema de puntuación de la temporada regular otorga 4 puntos por victoria, 2 puntos por empate y 0 puntos por derrota. Al final de las 23 jornadas, los ocho equipos con más puntos acceden a las finales.
Las finales: el camino hacia la Gran Final
El sistema de finales de la AFL (denominado “McIntyre Final Eight” o simplemente “finals series”) da una segunda oportunidad a algunos equipos que pierden en las primeras rondas. El formato ha variado a lo largo de los años, pero en su versión actual incluye cuatro rondas:
La primera semana de finales tiene dos partidos: los equipos clasificados en 1.º y 2.º lugar juegan contra los 3.º y 4.º respectivamente (partidos en los que el ganador pasa directamente a la penúltima ronda), y los equipos del 5.º al 8.º juegan entre ellos (en estos partidos, el perdedor queda eliminado).
En las semanas segunda y tercera, los equipos que ganaron en los partidos de eliminación directa y los que perdieron los partidos de los clasificados entre los cuatro primeros se enfrentan en semifinales. Los dos últimos equipos en pie se clasifican para la Gran Final.
El Brownlow Medal: el mejor jugador de la temporada
El Brownlow Medal es el premio más prestigioso de la AFL para un jugador individual. Se entrega al jugador considerado el “best and fairest” (el mejor y más justo) de la temporada regular, según los votos de los árbitros en cada partido. Después de cada jornada, los tres árbitros que han controlado el partido votan a los tres mejores jugadores del encuentro (3, 2 y 1 punto respectivamente). Al final de la temporada se suman los votos y el jugador con más votos gana el Brownlow Medal.
La gala del Brownlow Medal es un evento de gran relevancia social en Australia: se celebra la noche anterior a la Gran Final y es retransmitida en directo por televisión, con los jugadores y sus parejas asistiendo en una noche que es, para la comunidad del fútbol australiano, el equivalente a una ceremonia de premios de cine.