El fútbol australiano combina el uso de los pies y las manos de una manera que no tiene equivalente en ningún otro deporte popular. Si el kick (la patada) es la acción más importante y la que más puntos genera, el handball es la acción que da fluidez y velocidad al juego colectivo. Entender cómo funciona el handball y cuándo se utiliza es fundamental para comprender la dinámica táctica del Aussie Rules.
Qué es el handball
El handball en el fútbol australiano no tiene nada que ver con el balonmano europeo. Es un tipo de pase muy específico que consiste en golpear el balón con el puño cerrado. El jugador sujeta el balón con la palma de una mano y lo golpea con el puño de la otra mano. No se permite en ningún caso lanzar el balón con la mano abierta, como se haría en el baloncesto o el béisbol: eso se considera una infracción y se sanciona con un golpe franco para el equipo contrario.
La acción correcta del handball tiene una mecánica bastante particular: el jugador extiende el brazo que sostiene el balón y golpea con el puño de forma firme y controlada. Un handball bien ejecutado puede viajar 10 o 15 metros con precisión. Los jugadores de élite de la AFL son capaces de realizar handballs con ambas manos, tanto de frente como hacia atrás, en situaciones de mucha presión y a alta velocidad.
Por qué el handball no puede ser un lanzamiento
La regla que prohíbe lanzar el balón con la mano abierta es una de las más antiguas del reglamento y tiene una lógica táctica clara: el handball debe ser un golpe, no un lanzamiento. Si se permitiera el lanzamiento, el juego se parecería demasiado al rugby, donde los jugadores pueden distribuir el balón lateralmente con la mano. El requisito del puño diferencia al fútbol australiano y limita la precisión y la distancia de los pases con la mano, haciendo que el kick siga siendo el medio de distribución principal a larga distancia.
Cuándo se usa el handball
El handball tiene un papel táctico muy específico dentro del juego. Se utiliza principalmente en tres situaciones:
En el juego en corto y a alta presión, cuando el jugador está rodeado de rivales y no puede dar un paso atrás para patear. En estas situaciones, el handball permite distribuir el balón rápidamente a un compañero cercano antes de ser tackleado.
En el juego en movimiento y en cadena, donde varios jugadores se pasan el balón en cadena mediante handballs sucesivos para avanzar por el campo más rápido de lo que permitirían los kicks. Este tipo de juego encadenado se denomina handball chain y es una de las señas tácticas de equipos como los Geelong Cats a lo largo de su historia.
En situaciones de salida de zona bajo presión, cuando el equipo defensor intenta sacar el balón de su propio área de peligro sin correr el riesgo de que un kick sea interceptado o capturado por un rival en mark.
El handball y el mark
Una consecuencia importante del handball es que un balón pasado mediante handball no puede ser marcado. Solo los kicks pueden generar un mark válido. Esto significa que el handball limita el riesgo de que el pase sea capturado por un rival en mark, pero también significa que el equipo receptor no puede beneficiarse de un golpe franco si atrapa el balón: debe continuar jugando inmediatamente.
La habilidad del handball en la AFL
En el fútbol australiano moderno, el handball se ha convertido en una habilidad cada vez más refinada y técnica. Las estadísticas de handballs por partido se registran con la misma atención que los kicks, las marcas o los tackles. Los mediocampistas (midfielders) son los especialistas en el handball, ya que su posición en el centro del campo les exige constantemente decidir entre patear o handballer el balón según la presión que reciben y la posición de sus compañeros.