No todos los partidos de fútbol sala terminan con un resultado claro en el tiempo reglamentario. En competiciones con eliminatoria o final única, el empate hay que resolverlo de alguna manera, y el reglamento del fútbol sala tiene un protocolo claro para estas situaciones.
La prórroga: dos periodos de 5 minutos
Si un partido termina en empate y la competición exige un resultado definitivo (eliminatorias, finales), se juega una prórroga dividida en dos periodos de 5 minutos cada uno, con un breve descanso entre ellos.
Al igual que en el tiempo reglamentario, el reloj se detiene en cada pausa del juego, por lo que los 10 minutos de prórroga son tiempo efectivo de juego real. Las reglas son exactamente las mismas que en los 40 minutos normales: mismos saques, mismas tarjetas, mismas sustituciones ilimitadas.
Los tiempos muertos en la prórroga
Cada equipo tiene derecho a un tiempo muerto adicional por cada periodo de prórroga. Los tiempos muertos usados en el tiempo reglamentario no se recuperan, pero sí se añaden los propios de la prórroga.
La muerte súbita: depende de la competición
Algunos torneos aplican la regla de muerte súbita en la prórroga: el primer equipo que marca gana el partido inmediatamente, sin necesidad de completar el periodo. Esta modalidad añade una tensión extraordinaria a cada ataque, porque cualquier gol puede ser el definitivo.
Otros formatos juegan la prórroga completa aunque se marque antes de tiempo, y solo se recurre a los penaltis si hay empate al final de los dos periodos. Conviene revisar el reglamento específico de cada competición.
La tanda de penaltis
Si al terminar la prórroga el marcador sigue igualado, se decide el partido mediante una tanda de penaltis desde los 6 metros. El procedimiento es similar al del fútbol 11:
Cada equipo designa 5 lanzadores, que disparan alternativamente. Gana el equipo que marque más penaltis de los 5. Si hay empate tras los 5 lanzamientos de cada equipo, se continúa con lanzamientos alternos (muerte súbita de penaltis) hasta que uno marque y el otro falle.
Como en el penalti normal de partido, no hay rechaces: si el portero para o el balón golpea el marco, se da por fallado.