El córner, también llamado saque de esquina, es una de las jugadas a balón parado más importantes del fútbol moderno. Estadísticamente, entre el 20 y el 30 % de los goles en competiciones de élite tienen su origen en un córner, ya sea de forma directa o tras varias acciones derivadas. Los equipos dedican una parte significativa de los entrenamientos a preparar variantes de córner, tanto en ataque como en defensa.
Existen varios tipos de córner según su trayectoria. El córner abierto o centrado hacia el área busca el remate de los jugadores más altos. El córner corto, popularizado en el fútbol de posesión, implica pasar a un compañero cercano para generar un cruce en mejores condiciones. El córner directo, que va al primer palo, obliga al portero a salir a despejar con riesgo. En los córners cerrados o con efecto, el balón regresa sobre el área pequeña aprovechando el giro de la pelota.
El gol olímpico es la variante más espectacular: anotar directamente desde el saque de esquina. Debe su nombre al argentino Cesáreo Onzari, quien marcó de esta manera en 1924 contra Uruguay, recién campeón olímpico en París. Ese gol fue apodado “olímpico” precisamente como referencia irónica al título que acababan de ganar los uruguayos. Hoy sigue siendo un gol extraordinariamente raro en el fútbol profesional.