El fútbol, tal y como lo conocemos hoy, es un invento relativamente reciente. Sin embargo, la idea de golpear una pelota con el pie para introducirla en un espacio determinado es tan antigua como la propia civilización humana.
Precursores en el mundo antiguo
Mucho antes de que existiera la Football Association, distintas culturas desarrollaron juegos que guardaban similitudes notables con el fútbol.
El cuju chino es considerado por la FIFA como el antecedente más directo del fútbol moderno. Practicado en China durante la dinastía Han (206 a.C. – 220 d.C.), consistía en dar patadas a una pelota de cuero rellena de plumas para introducirla en una red colgada entre dos postes. Era practicado tanto por soldados como entrenamiento físico como por la nobleza como entretenimiento.
El episkyros griego y el harpastum romano eran juegos de equipo con pelota donde también intervenían los pies, aunque el uso de manos estaba permitido. Estas versiones llegaron a la Britania romana, donde podrían haber influido en los juegos medievales anglosajones.
Los folk games medievales
En la Inglaterra medieval, los llamados Shrovetide football o mob football eran partidos masivos entre los habitantes de dos pueblos vecinos. Las reglas eran prácticamente inexistentes: el objetivo era llevar una vejiga de animal inflada desde un extremo del pueblo al otro. Podían participar cientos de personas, los enfrentamientos duraban horas y la violencia era habitual.
Estas celebraciones solían tener lugar el Martes de Carnaval (Shrove Tuesday) y eran tan caóticas que varios reyes ingleses, desde Eduardo II en 1314 hasta Carlos II en el siglo XVII, intentaron prohibirlas por considerarlas una amenaza para el orden público.
Las public schools y la codificación del juego
El cambio decisivo llegó en el siglo XIX, dentro de las public schools (colegios privados de élite) inglesas. Eton, Harrow, Rugby o Westminster desarrollaron cada una su propia versión del juego, con reglas distintas que hacían imposible jugar entre estudiantes de diferentes colegios.
En Rugby School, en 1823, William Webb Ellis supuestamente tomó el balón con las manos y corrió con él — nacía el rugby, y quedaba claro que era necesario separar los juegos con pies de los juegos con manos.
26 de octubre de 1863: nace la Football Association
El momento fundacional del fútbol moderno ocurrió en la taberna Freemasons’ Tavern de Londres. Representantes de once clubes se reunieron para acordar unas reglas comunes. Tras varias reuniones, el 8 de diciembre de 1863 publicaron las primeras Laws of the Game, que prohibían explícitamente llevar el balón con las manos y golpear a los rivales en las piernas.
Los clubes partidarios de permitir el uso de manos se escindieron y formaron la Rugby Football Union en 1871. El fútbol y el rugby habían tomado caminos definitivamente separados.
La expansión global
Desde Inglaterra, el fútbol se extendió por el mundo a través de marineros, comerciantes y trabajadores británicos. Brasil, Argentina y Uruguay lo adoptaron a finales del siglo XIX. En 1904 se fundó la FIFA con siete países fundadores. En 1930 se celebró el primer Campeonato del Mundo en Uruguay.
En apenas setenta años, un juego de colegiales ingleses se había convertido en el deporte más popular del planeta.