Un gol olímpico es uno de los momentos más espectaculares del fútbol: el balón entra directamente en la portería desde el saque de esquina, sin que ningún otro jugador lo toque. No es habitual, pero está completamente amparado por el reglamento y ocurre en todos los niveles del fútbol.
¿Es válido un gol directo de córner?
Sí, totalmente. El reglamento de la FIFA establece explícitamente que se puede marcar gol directamente desde un saque de esquina. No se necesita que el balón toque a ningún otro jugador: si entra en la portería rival, es gol.
Cómo se ejecuta
Para conseguir un gol olímpico, el lanzador aplica un efecto pronunciado al balón para que curve desde la esquina hacia la portería. La trayectoria ideal describe un arco que pasa junto al palo más cercano y termina colándose por el lado del portero o por el palo opuesto.
La técnica exige potencia y precisión: el balón tiene que vencer la resistencia del aire y superar la posición del portero, que normalmente no espera el disparo directo al primer palo.
La excepción: cuando entra en la propia portería
Existe un caso curioso contemplado en el reglamento: si el balón sale directamente del córner y, sin que nadie lo toque, entra en la propia portería del equipo que saca, no se concede gol. En ese caso se saca de esquina para el equipo contrario. En la práctica es prácticamente imposible, pero el reglamento lo tiene previsto.
Por qué se llama olímpico
El término proviene de los Juegos Olímpicos de París de 1924. En ese torneo, Uruguay se enfrentó a Yugoslavia y el jugador Cesáreo Onzari marcó directamente desde un córner. Fue el primer gol de estas características documentado en una competición oficial de alto nivel, y la FIFA aprovechó ese campeonato para oficializar la validez de esta jugada. El nombre quedó para siempre.