El VAR (Video Assistant Referee) es el sistema de videoarbitraje que llegó al fútbol de élite de forma oficial en el Mundial de Rusia 2018. Desde entonces ha cambiado la forma en que se viven los partidos, generado una cantidad enorme de polémica y obligado a los aficionados a aprender un nuevo vocabulario: OFR, líneas de fuera de juego, error claro y obvio…
¿Qué es el VAR?
El VAR es un equipo de árbitros situados en una sala de control fuera del estadio que tienen acceso a todas las cámaras de televisión del partido. Su función no es arbitrar el partido, sino asistir al árbitro principal cuando este comete un error claro y obvio en determinadas situaciones.
Las cuatro situaciones revisables
El VAR solo puede intervenir en:
- Goles: infracciones previas al gol (mano, fuera de juego, falta en ataque), o si el balón entró o no completamente
- Penaltis: si hubo infracción dentro del área o si el penalti fue correctamente concedido o denegado
- Tarjetas rojas directas: no dobles amarillas, solo rojas directas por violencia, agresión o detener una ocasión clara
- Confusión de identidad: si el árbitro amonestó o expulsó al jugador equivocado
Fuera de estas cuatro categorías, el VAR no puede intervenir, aunque el árbitro cometa un error evidente.
El proceso de revisión
Cuando ocurre una situación revisable, el equipo del VAR la analiza. Hay dos posibles resultados:
Sin OFR: el VAR revisa y confirma la decisión del árbitro, o le comunica que hay un error claro. El árbitro puede aceptar la corrección sin ir a la pantalla.
Con OFR (On-Field Review): el árbitro va a la pantalla al borde del campo a ver las imágenes por sí mismo. Esto ocurre en situaciones donde la decisión final debe ser del árbitro tras ver las imágenes: penaltis, rojas directas, o goles con contacto dudoso.
El principio de “error claro y obvio”
Esta es la clave que más confusión genera. El VAR no existe para dar siempre la decisión correcta: existe para corregir errores claros y obvios. Si una situación es interpretable, el criterio del árbitro de campo prevalece aunque el equipo del VAR tenga una opinión diferente.
Esto significa que una falta que el árbitro no pita puede quedarse sin revisar si no es un error “claro y obvio”, aunque las repeticiones en televisión sugieran que sí fue falta.
Críticas y controversias
El VAR ha generado debates constantes sobre:
- El fuera de juego milimétrico (un codo, un hombro)
- La subjetividad de la regla de la mano
- El tiempo que tarda en dar decisiones
- La falta de comunicación con los aficionados en el estadio
La IFAB y la FIFA siguen ajustando los protocolos de uso para intentar equilibrar la precisión con la fluidez del juego.