Cuando el árbitro pita una falta, no todas son iguales. La distinción entre directa e indirecta determina si se puede marcar gol de tiro libre sin que el balón toque a nadie más. Es una diferencia pequeña pero que cambia completamente la forma de defender y de atacar en una jugada a balón parado.
Falta directa
En la falta directa, el equipo perjudicado puede lanzar el tiro libre directamente a portería: si el balón entra sin que nadie más lo toque, el gol es válido.
Las infracciones que generan falta directa son siempre contactos físicos ilegales o manos:
- Entrada con los pies por delante de forma imprudente o temeraria
- Empujar a un rival
- Saltar sobre un rival de forma peligrosa
- Cargar ilegalmente contra un contrario
- Golpear o intentar golpear a un rival
- Morder o escupir
- Zancadillear a un contrario
- Mano deliberada (o brazo en posición antinaturalmente extendida)
Si cualquiera de estas infracciones ocurre dentro del área propia, la falta directa se convierte en penalti.
Falta indirecta
En la falta indirecta, el balón debe tocar a otro jugador antes de entrar en la portería para que el gol sea válido. Si entra directamente, no cuenta.
La señal del árbitro es inconfundible: levanta el brazo por encima de la cabeza y lo mantiene hasta que el balón es tocado por un segundo jugador.
Las infracciones que generan tiro libre indirecto son:
Del portero:
- Retener el balón con las manos más de 6 segundos
- Coger con las manos un pase de pie de un compañero
- Coger con las manos un saque de banda directo de un compañero
- Volver a coger el balón con las manos tras haberlo soltado sin que nadie más lo toque
De cualquier jugador:
- Juego peligroso (sin contacto real): amagar una patada muy cerca de la cabeza del rival, intentar cabecear un balón muy bajo
- Obstaculizar el avance de un rival sin estar jugando el balón (interferencia de movimiento)
- Impedir al portero soltar el balón con las manos
La barrera
En ambos tipos de falta, el equipo defensor puede colocar una barrera de jugadores. La barrera debe estar a 9,15 metros del balón. En faltas indirectas cerca del área, a veces la barrera se coloca directamente sobre la línea de gol porque la distancia reglamentaria no da margen suficiente.