El penalti es uno de los momentos más tensos del fútbol: un duelo mano a mano entre el lanzador y el portero que puede decidir un partido, una eliminatoria o un campeonato. Pero más allá del drama, tiene una reglamentación precisa que conviene conocer.
¿Qué es un penalti?
Es una sanción que se concede al equipo atacante cuando el equipo defensor comete una infracción dentro de su propia área que habría dado lugar a falta directa si se hubiera producido fuera de ella. El castigo consiste en un lanzamiento desde el punto de penalti, situado a 11 metros de la portería, con todos los demás jugadores fuera del área durante el disparo.
¿Cuándo se pita?
Las infracciones más habituales que originan penalti son:
- Mano voluntaria dentro del área (tocar el balón con el brazo de forma intencionada o con el brazo en posición antinaturalmente extendida)
- Entrada ilegal con los pies por delante contra un rival
- Agarrar o empujar a un contrario dentro del área
- Zancadilla a un jugador atacante que iba a rematar o controlar el balón
El lanzamiento
El árbitro coloca el balón en el punto de penalti. El lanzador designado se sitúa frente a la portería. El portero debe estar sobre la línea de gol con al menos un pie. El resto de jugadores esperan fuera del área y del arco de penalti.
El árbitro pita y el lanzador debe golpear el balón hacia adelante. No puede esperar indefinidamente una vez que ha iniciado la carrera.
Penalti con VAR
Desde la implantación del VAR, muchos penaltis se revisan en cabina. Los árbitros pueden ir a la pantalla a revisar si hubo contacto real, si la mano era voluntaria o si la infracción ocurrió dentro o fuera del área. Este proceso ha generado debate, especialmente en las manos, pero el reglamento sigue siendo el mismo.
La tanda de penaltis
Si un partido llega al final de la prórroga con empate, se resuelve mediante una tanda de penaltis. Cada equipo lanza cinco penaltis alternos. Si sigue el empate, se pasa al lanzamiento de muerte súbita: el primero que falla cuando el rival ha marcado, pierde.