La prórroga y la tanda de penaltis son los mecanismos que usa el fútbol para decidir un ganador cuando el resultado está empatado al final del tiempo reglamentario en una eliminatoria. Generan algunos de los momentos más dramáticos e intensos del deporte.
¿Cuándo se juega prórroga?
La prórroga solo se disputa en partidos de eliminación directa donde es obligatorio que haya un ganador: cuartos de final, semifinales, finales. En la fase de grupos o en partidos de liga, el empate es un resultado válido y no hay prórroga.
Estructura de la prórroga
La prórroga se divide en dos períodos de 15 minutos cada uno, con un descanso de 5 minutos entre ellos y respecto al final del tiempo reglamentario. Cada período tiene su propio tiempo añadido calculado por el árbitro.
Durante la prórroga se puede realizar un cambio adicional (en la mayoría de competiciones). Los jugadores con tarjeta amarilla siguen con esa amonestación vigente.
La tanda de penaltis
Si tras los 30 minutos de prórroga el marcador sigue igualado, se decide el partido mediante una tanda de penaltis. No es una extensión del partido: es un método específico de desempate.
Cómo funciona
- El árbitro elige qué portería se usa (normalmente la misma para todos)
- Cada equipo designa su orden de lanzadores
- Los equipos lanzan de forma alterna, empezando el que ganó el sorteo de elección
- Cada equipo lanza cinco penaltis
- Gana el equipo que haya marcado más al final de los cinco lanzamientos
Si tras los cinco lanzamientos hay empate, se pasa a muerte súbita: cada equipo lanza un penalti. Si el primero marca y el segundo falla, gana el primero. Si ambos marcan o ambos fallan, se repite hasta que haya diferencia.
El orden de los lanzadores
Todos los jugadores que estén en el campo al final de la prórroga (incluido el portero) pueden lanzar. Ningún jugador puede repetir hasta que todos los disponibles hayan lanzado. Si un equipo agota todos sus jugadores y aún sigue la tanda, puede volver a empezar con los mismos en el mismo orden.
La psicología de los penaltis
La tanda de penaltis tiene una gran componente mental. Estadísticamente, el equipo que lanza primero tiene una pequeña ventaja. Los porteros que consiguen parar el primer lanzamiento de la tanda tienen mucho más éxito en el resto. Y la presión acumulada hace que jugadores que raramente fallan en el entrenamiento fallen en el momento más importante de su carrera.