El portero es el único jugador del fútbol que puede usar las manos, pero esa ventaja tiene límites claros. Las restricciones sobre cuándo puede y no puede usar las manos son más amplias de lo que muchos aficionados conocen, y su incumplimiento genera algunas de las faltas indirectas más peligrosas que existen en el fútbol.
Dentro del área: las manos son legales (con límites)
Dentro de su propia área de penalti, el portero puede coger, sostener y lanzar el balón con las manos. Pero hay tres restricciones importantes:
1. El límite de 6 segundos
Una vez que el portero tiene el balón completamente bajo control con las manos, dispone de 6 segundos para soltarlo. No puede quedarse con el balón en las manos durante más tiempo. Si lo hace, el árbitro pita falta indirecta desde el punto donde estaba el portero, con el rival lanzando desde dentro del área.
En la práctica, los árbitros raramente pitan esta infracción salvo en casos muy flagrantes, pero el reglamento es claro.
2. El back-pass: no puede coger pases de pie de compañeros
Esta es la restricción más conocida y más frecuentemente sancionada. Si un compañero le pasa el balón deliberadamente con el pie, el portero no puede cogerlo con las manos. Debe despejarlo con el pie o la cabeza.
La regla se introdujo en 1992 porque los equipos abusaban del pase al portero para perder tiempo: el portero cogía el balón, lo tenía unos segundos, lo devolvía al defensa, que lo pasaba de nuevo… Era un método efectivo pero antideportivo.
Excepciones: si el pase de un compañero no es intencionado (un rebote, una deflexión inesperada), el portero puede cogerlo. También puede coger el balón si viene de la cabeza, el pecho o cualquier parte del cuerpo que no sea el pie.
3. No puede volver a coger el balón que ya soltó
Una vez que el portero suelta el balón con las manos, no puede volver a cogerlo con ellas sin que otro jugador lo haya tocado antes. Puede darle con el pie o la cabeza, pero no con las manos.
Fuera del área: como cualquier jugador de campo
Fuera del área, el portero pierde todos sus privilegios de mano. Si toca el balón con la mano fuera del área, es infracción de mano con las mismas consecuencias que para cualquier otro jugador, incluida la posibilidad de tarjeta roja si impide una ocasión clara de gol.