El sistema de puntuación de la gimnasia rítmica es uno de los más complejos del deporte olímpico. Para entenderlo es necesario conocer cómo está organizado el jurado, qué evalúa cada panel de jueces y cómo se combinan las diferentes notas para obtener la puntuación final. Este sistema ha evolucionado mucho en las últimas décadas para ser más objetivo y transparente.
El jurado se divide en dos grandes bloques: el panel de dificultad (D-panel) y el panel de ejecución (E-panel). Cada uno tiene entre cuatro y seis jueces especializados que se centran exclusivamente en su área de evaluación. Esta separación de funciones evita que los mismos jueces tengan que valorar aspectos contradictorios al mismo tiempo.
El D-panel acumula puntos según los elementos que la gimnasta realiza correctamente. Cada elemento del Código de Puntuación tiene un valor numérico: las dificultades corporales (piruetas, saltos, flexibilidades) y las dificultades del aparato (lanzamientos, giros del aparato, pasajes bajo el cuerpo). Cuantos más elementos de alto valor realice la gimnasta, mayor será la nota de dificultad.
El panel de ejecución artística
El E-panel evalúa dos aspectos: la ejecución técnica (calidad de los movimientos corporales, posición del cuerpo, control del aparato) y la artística (expresividad, uso de la música, variedad de los movimientos y creatividad coreográfica). Empieza desde 10 puntos y se descuentan valores por cada imperfección detectada.
La transparencia en el arbitraje
Tras las controversias de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, la FIG implementó reformas importantes en el sistema de puntuación para hacerlo más objetivo. Hoy en día, las notas de los jueces son públicas y se puede identificar qué juez dio qué nota. El sistema también incluye mecanismos para detectar jueces cuyas notas se desvían excesivamente del promedio.