El tapiz de competición es la arena donde se desarrolla toda la acción en gimnasia rítmica. Sus dimensiones, características y las normas sobre su uso son fundamentales para entender los límites dentro de los cuales las gimnastas diseñan y ejecutan sus rutinas. Conocer el tapiz es esencial tanto para las propias gimnastas como para los aficionados que quieren comprender las deducciones que aplican los jueces.
El tapiz mide 13 x 13 metros, un espacio que parece amplio pero que se convierte en exigente cuando la gimnasta necesita desplazarse en todas las direcciones, lanzar y atrapar aparatos, y realizar todos los elementos coreográficos sin salirse del límite. Las mejores gimnastas aprovechan todo el espacio disponible para crear rutinas dinámicas que cubran el tapiz de forma variada.
El material del tapiz está diseñado para proporcionar un agarre adecuado para el movimiento sin ser excesivamente resbaladizo ni demasiado adherente. Debe permitir los giros, los saltos y los desplazamientos rápidos que caracterizan a la gimnasia rítmica de alto nivel. Su superficie es siempre de color claro para contrastar con los aparatos (cinta, aro, pelota, mazas, cuerda) y facilitar la visión de los jueces.
La zona de seguridad
Alrededor del tapiz de 13 x 13 metros existe una zona adicional de seguridad de al menos 1 metro. Esta zona no forma parte del área de competición, pero su presencia es obligatoria para garantizar la seguridad de las gimnastas cuando persiguen aparatos que se salen o cuando realizan elementos con proyección hacia el exterior.
Las líneas del tapiz
Las líneas del tapiz delimitan el área de competición y son visibles para las gimnastas durante el ejercicio. Conocer estas líneas y gestionar el espacio de forma intuitiva es una habilidad que las gimnastas desarrollan durante años de entrenamiento. Las líneas son tan importantes como el aparato: cruzarlas tiene consecuencias en la puntuación.