Los Juegos Mundiales: la olimpiada de los deportes no olímpicos
Los Juegos Mundiales son el evento multideportivo de mayor prestigio para los deportes que no forman parte del programa olímpico. Organizados por la Asociación Internacional de los Juegos Mundiales (IWGA), se celebran cada cuatro años, en el año inmediatamente posterior a los Juegos Olímpicos de Verano, y reúnen a atletas de más de 30 disciplinas deportivas de todos los continentes.
Para el hockey patines, los Juegos Mundiales representan una de las citas más importantes del calendario internacional. La competición de hockey patines en los Juegos Mundiales atrae a las mejores selecciones del deporte y tiene un formato similar al Campeonato del Mundo: fase de grupos, cuartos de final, semifinales y final.
La primera edición de los Juegos Mundiales se celebró en Santa Clara, California, en 1981, y el hockey patines ha estado presente en el programa desde entonces con regularidad, convirtiendo al deporte en uno de los más estables dentro del programa de los Juegos.
Barcelona 1992: el gran escaparate olímpico
El momento más especial en la relación entre el hockey patines y el olimpismo se produjo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. El deporte fue incluido como disciplina de demostración (exhibición), lo que significaba que los partidos se celebraban en el marco olímpico pero sin otorgar medallas oficiales.
La sede fue el Palau d’Esports de Granollers, un pabellón emblemático del hockey patines catalán. España ganó el torneo de demostración ante el público local, con una atmósfera extraordinaria que llenó el pabellón en cada partido. Fue el momento de mayor visibilidad internacional del deporte en toda su historia.
El éxito de Barcelona 1992 generó una esperanza que, lamentablemente, no se materializó en la inclusión olímpica definitiva. El Comité Olímpico Internacional no incorporó el hockey patines al programa oficial, y el deporte tuvo que conformarse con su presencia en los Juegos Mundiales y el Campeonato del Mundo como principales escaparates internacionales.
El sueño olímpico: una asignatura pendiente
La comunidad del hockey patines lleva décadas trabajando para conseguir la inclusión olímpica del deporte. Los argumentos a favor son poderosos: el hockey patines tiene una base de practicantes importante en Europa y América Latina, genera espectáculo de alta calidad, y su infraestructura es relativamente accesible.
Los obstáculos también son reales: el programa olímpico es limitado y la competencia de otros deportes es enorme. El COI es cada vez más selectivo con las nuevas inclusiones y tiende a priorizar deportes con base global sobre aquellos con dominio geográfico concentrado.
Sin embargo, la inclusión en los Juegos Mundiales es una plataforma valiosa para mantener la visibilidad del deporte y construir la base internacional necesaria para una futura candidatura olímpica. Los Juegos Mundiales de Birmingham 2022 y las ediciones previas han sido escaparates donde el hockey patines ha mostrado al mundo todo su potencial.
Portugal y España: la hegemonía continúa en los Juegos Mundiales
Al igual que en el Campeonato del Mundo, Portugal y España han dominado el torneo de hockey patines en los Juegos Mundiales a lo largo de las décadas. Las finales entre las dos selecciones ibéricas son los partidos más esperados por los aficionados y los que generan mayor interés mediático.
Esta hegemonía ibérica, aunque positiva en términos de calidad, es también uno de los desafíos que el hockey patines debe superar para aumentar su atractivo global. La federación internacional trabaja en programas de desarrollo para África, Asia y otras regiones de América Latina que puedan competir con las potencias tradicionales y enriquecer el panorama competitivo del deporte.
Argentina, en particular, ha dado pasos importantes en los últimos años para desafiar el dominio ibérico, con generaciones de jóvenes jugadores formados en un ambiente competitivo que buscan el reconocimiento internacional.