En el mundo del hockey sobre patines, hay un nombre que domina la historia del deporte de manera absoluta: Portugal. Con más de 20 Campeonatos del Mundo en su palmarés, la selección portuguesa es la nación más laureada de este deporte y su dominio no tiene parangón en ningún otro deporte de equipo a nivel global. Ganar 20 mundiales en cualquier disciplina es una hazaña extraordinaria; que sea en un deporte de equipo lo hace todavía más impresionante.
Una historia de dominio ininterrumpido
El Campeonato del Mundo de Hockey Patines (organizado por World Skate, anteriormente CIRH) se disputa desde 1936, con interrupciones durante la Segunda Guerra Mundial. Portugal comenzó a ganar títulos en los años 40 y ha mantenido una presencia en los puestos de cabeza del medallero prácticamente sin interrupciones.
La racha de Portugal en el Campeonato del Mundo es difícil de explicar sin entender la profundidad de la cultura del hockey patines en el país. Mientras que en otros países este deporte es una práctica minoritaria o de nicho, en Portugal es un deporte de masas con seguidores apasionados, clubes con historia centenaria y una liga doméstica que es referencia mundial.
La OK Liga: la mejor liga del mundo
La liga portuguesa de hockey patines, conocida como OK Liga, es considerada por muchos expertos como la competición doméstica más exigente del mundo. Clubes históricos como el FC Porto, el Sporting de Portugal, el Reus, el OC Barcelos y el Valongo protagonizan una competición de altísimo nivel en la que también participan algunos de los mejores jugadores extranjeros del momento.
Esta liga tan exigente genera jugadores con un nivel técnico y competitivo superior a los de otras naciones, lo que se traduce directamente en los resultados de la selección. Los internacionales portugueses llegan al Campeonato del Mundo habituados a jugar partidos de máxima tensión semana tras semana.
El modelo de formación portugués
Además de la liga profesional, Portugal dispone de una estructura de categorías inferiores muy desarrollada. Los niños empiezan a patinar y a jugar al hockey desde edades muy tempranas, y el sistema de clubes proporciona una cantera constante de jugadores bien formados técnica y tácticamente.
La combinación de una liga muy competitiva, una cultura arraigada y un excelente sistema de formación crea un círculo virtuoso que se retroalimenta: los mejores jugadores del mundo quieren jugar en Portugal, lo que eleva el nivel de la liga, que a su vez produce mejores jugadores nacionales.
La rivalidad con España
La rivalidad entre Portugal y España es el eje central del hockey patines mundial. España también acumula varios títulos mundiales y es el rival más frecuente en las fases finales de las grandes competiciones. Los partidos entre estas dos naciones tienen una intensidad especial: la proximidad geográfica y cultural, la competencia por los mismos jugadores talentosos de ambos lados de la frontera y los años de enfrentamientos directos hacen de estos duelos los más esperados del calendario internacional.
El dominio de Portugal se ha mantenido incluso en los períodos en que España ha tenido sus mejores generaciones de jugadores, lo que da idea de la solidez estructural del hockey patines portugués.