Nicholas English, conocido como Nicky English, es la figura más emblemática del hurling de Tipperary de la segunda mitad del siglo XX. Nacido en Lattin, condado de Tipperary, en 1962, English fue el gran delantero de su generación, capaz de marcar points desde cualquier ángulo y de desequilibrar un partido con su talento individual.
El gran delantero de los 80
El hurling de Tipperary vivía una sequía de títulos cuando Nicky English irrumpió en el equipo inter-condados a principios de los años 80. Tipperary no había ganado el All-Ireland desde 1971, y la presión sobre la nueva generación era enorme. English fue el líder de esa generación que devolvió a Tipperary a la élite.
Su estilo de juego era característicamente de Tipperary: fluido, técnico, con un golpeo de pelota elegante y una capacidad innata para encontrar los espacios. Como half-forward y full-forward, era capaz de crear y aprovechar oportunidades que otros jugadores no veían.
La final de 1989: una actuación histórica
El momento más sublime de la carrera de English llegó en la final del All-Ireland de 1989 contra Antrim. English marcó 2-12 en ese partido, una de las marcas individuales más altas en la historia de las finales. Tipperary ganó con comodidad y English fue aclamado como el mejor jugador del mundo en ese momento.
En 1991, Tipperary ganó otro All-Ireland, con English de nuevo como pieza fundamental. Dos títulos en tres años con Tipperary, poniendo fin a una larga sequía y consolidando la generación de English como una de las más brillantes del condado.
El entrenador
Después de retirarse como jugador, English dio el paso al banquillo. Como entrenador del equipo inter-condados de Tipperary, llevó al condado a ganar el All-Ireland de 2001, su primer título en diez años. English demostró que su comprensión del hurling iba más allá de lo que podía hacer él mismo con el hurley: sabía cómo construir equipos ganadores.
El legado en Tipperary
En Tipperary, Nicky English tiene un estatus de héroe. Su nombre aparece en cualquier conversación sobre los mejores jugadores de la historia del condado, junto a Christy Kehoe y otros grandes. La combinación de jugador y entrenador campeón lo convierte en una figura única en la historia del hurling de Tipperary y del hurling irlandés en general.