El point es la forma de puntuación más frecuente en el hurling y vale 1 punto. Se consigue cuando el sliotar pasa por encima del larguero horizontal de la portería y entre los dos postes altos, sin entrar en la red. A diferencia del goal (que requiere precisión al nivel del suelo), el point se puede conseguir desde largas distancias con un golpe elevado.
Cómo se marca un point
Para que sea válido, el sliotar debe pasar:
- Por encima del larguero (a más de 2,5 metros del suelo).
- Entre los dos postes verticales altos de la portería en H.
- No hay red ni superficie física en esta zona; el umpire determina si el sliotar ha pasado dentro de los postes.
El sliotar puede entrar como point con un golpe de hurley (el más frecuente), con una patada o deflectado por cualquier jugador, siempre que cruce la línea imaginaria entre los postes y por encima del larguero.
La importancia del point en el juego
El point es la piedra angular de la táctica ofensiva del hurling. Un equipo con buenos tiradores de points puede acumular ventaja de forma constante a lo largo del partido sin necesidad de arriesgarse a intentar goals. Muchos partidos se deciden por la acumulación de points en los últimos minutos.
La distancia desde la que se puede marcar un point convierte en amenaza constante a cualquier jugador que se encuentre en la mitad del campo rival. Los half-forwards que golpean desde 50-65 metros son especialmente peligrosos, y las defensas deben cubrir ese espacio siempre.
Points desde free pucks
Una parte importante de los points en los partidos se marca desde free pucks (tiros libres). Los equipos suelen designar a uno o dos jugadores como especialistas en free pucks, capaces de marcar points con alto porcentaje desde distintas distancias y ángulos. En partidos muy igualados, el especialista en free pucks puede ser el factor decisivo.
La evolución del point
En el hurling moderno, la capacidad de marcar points desde largas distancias ha aumentado significativamente. Los jugadores actuales están mejor preparados físicamente y tienen una técnica más refinada. Los partidos de All-Ireland de las últimas dos décadas muestran totales de puntuación más altos que en generaciones anteriores, en parte por la mayor eficacia en el tiro desde distancia.