El hurling es un deporte de contacto intenso, pero ese contacto está perfectamente regulado por las normas de la GAA. Conocer qué está permitido y qué constituye una falta es esencial para entender la dinámica del juego y por qué el árbitro detiene el partido en determinadas situaciones.
Tipos de faltas
Las faltas en hurling se dividen en dos categorías principales: faltas ordinarias (penalizadas con free puck) y faltas graves (penalizadas con tarjeta amarilla o roja y, en los casos más severos, con penalti).
Las faltas ordinarias más comunes incluyen:
- Dar más de cuatro pasos con el sliotar en la mano.
- Volver a coger el sliotar con la mano inmediatamente después de haberlo soltado.
- Recoger el sliotar del suelo con la mano directamente.
- Lanzar el sliotar con la mano en lugar de golpearlo.
- Tackle ilegal: golpear al rival con el hurley de forma antirreglamentaria, agarrarlo o empujarlo desde atrás.
- Bloquear con el cuerpo de forma peligrosa o cayendo sobre el sliotar deliberadamente.
- Obstaculizar al portero dentro del small square.
El free puck
Cuando se comete una falta ordinaria, el árbitro señala un free puck en favor del equipo perjudicado. El free puck se lanza desde el lugar de la falta, excepto en ciertas situaciones donde hay un punto fijo (como la línea de 65 metros para los saques de banda defensivos).
El jugador que lanza el free debe colocar el sliotar en el suelo y golpearlo con el hurley. Los rivales deben retroceder al menos 13 metros antes del golpe. El jugador puede intentar marcar directamente desde el free puck si está cerca de la portería rival.
El penalti (penalty puck)
El penalti se concede cuando se comete una falta grave dentro del área grande, o cuando un defensa impide deliberadamente un goal seguro. Se lanza desde la línea de 20 metros directamente frente a la portería.
Solo el portero puede defender el penalti; todos los demás jugadores deben estar fuera del área grande hasta el momento del golpe. El lanzador puede apuntar tanto al goal como al point, aunque la inmensa mayoría apunta al goal dado el mayor valor de 3 puntos.
Tarjeta amarilla
La tarjeta amarilla (yellow card o caution) se aplica por:
- Faltas repetidas o deliberadas.
- Comportamiento antideportivo leve.
- Protestas excesivas al árbitro.
- Tackle muy duro o peligroso.
Un jugador con tarjeta amarilla permanece en el campo pero queda advertido. En competición de alto nivel, los árbitros son rigurosos con los jugadores ya amonestados.
Tarjeta roja
La tarjeta roja (red card) implica la expulsión del jugador, que no puede ser sustituido. Se aplica por:
- Dos tarjetas amarillas en el mismo partido.
- Conducta violenta: golpear deliberadamente a un rival con el hurley o con el puño.
- Comportamiento gravemente antideportivo.
- Lenguaje o gestos ofensivos graves hacia el árbitro.
Jugar con 14 jugadores contra 15 es una desventaja enorme en hurling, dado el espacio que hay que cubrir, y suele ser determinante en el resultado del partido.
Tarjeta negra
Desde 2014, la GAA ha introducido en algunos formatos la tarjeta negra, que implica una suspensión temporal de diez minutos (similar al sin bin del rugby). Se aplica en situaciones específicas de infracción táctica deliberada, como derribar a un rival sin intención de jugar el sliotar.