Hay récords que duran unos años. Y hay récords que parecen eternos. En las 500 Millas de Indianapolis, el récord de cuatro victorias lleva más de un siglo resistiendo el asalto de generaciones de pilotos. Desde 1911, solo cuatro personas en el mundo han conseguido ganar la carrera más famosa del mundo cuatro veces. Cuatro, en más de cien ediciones. Es uno de los palmarés más exclusivos del deporte.
Los cuatro miembros del club
A.J. Foyt fue el primero en lograrlo. Sus cuatro victorias en 1961, 1964, 1967 y 1977 abarcan dieciséis años de hegemonía intermitente en Indianapolis, adaptándose a los cambios técnicos de las distintas épocas: primero con roadsters, luego con monoplazas de motor trasero. Foyt ganó su cuarta en 1967 y completó la hazaña diez años después, en 1977, a los 41 años.
Al Unser igualó el récord de Foyt en 1987, su cuarta victoria, lograda en las circunstancias más improbables: pilotando un coche que había servido de decoración en un museo y habiéndose incorporado al equipo Penske como sustituto de urgencia. Sus victorias de 1970, 1971, 1978 y 1987 configuran el palmarés de uno de los pilotos más elegantes y consistentes de la historia de la carrera.
Rick Mears también llegó a cuatro victorias, en 1979, 1984, 1988 y 1991, con el sello de precisión y velocidad en clasificación que define toda su carrera. Mears y el equipo Penske construyeron juntos una de las asociaciones más exitosas de la historia de Indianapolis.
Hélio Castroneves se convirtió en 2021 en el cuarto miembro del club exclusivo, con su victoria más emotiva: la primera fuera del equipo Penske, lograda con el equipo Meyer Shank Racing a los 46 años. Las imágenes del brasileño trepando la valla por cuarta vez en su carrera son uno de los momentos más impactantes de la historia reciente del automovilismo americano.
La dificultad de ganar cuatro veces
El Indy 500 es una carrera donde ganar una sola vez ya es una hazaña extraordinaria. Con 33 coches en pista durante 200 vueltas, a velocidades superiores a 370 km/h, en un oval donde los accidentes son imprevisibles y las estrategias de pit stop pueden cambiar el resultado en cualquier momento, ganar requiere la combinación de velocidad, experiencia, trabajo en equipo, buena estrategia y una dosis significativa de fortuna. Ganar cuatro veces en esas condiciones es una hazaña que estadísticamente parece casi imposible.
Y sin embargo, cuatro pilotos lo han conseguido. Cuatro hombres que combinaron talento excepcional con longevidad competitiva, con equipos de primer nivel y con esa mentalidad especial que solo tienen los que de verdad aman Indianapolis y están dispuestos a volver año tras año hasta conquistarla.
¿Llegará una quinta victoria?
La pregunta que todos se hacen es si algún piloto ganará algún día cinco veces el Indy 500. El candidato más obvio hoy es Hélio Castroneves, el único piloto activo con cuatro victorias. Pero también Scott Dixon, con su consistencia legendaria y su único Indy 500 en el palmarés, ha demostrado que puede ganar en Indianapolis. El futuro del récord está abierto.