El kitesurf es uno de los deportes más espectaculares que existen, y también uno de los que más curiosidad genera en personas que los ven por primera vez desde la playa. La imagen de un rider volando sobre el agua o saltando varios metros en el aire es difícil de olvidar. Pero entre esa imagen y tu primera clase hay una curva de aprendizaje que vale la pena entender bien antes de empezar. No para desanimarte, sino para que llegues al primer día con las expectativas correctas y saques el máximo partido de cada hora de práctica.
La equipación que necesitas para empezar
Para las primeras clases no necesitas comprar nada. Todas las escuelas certificadas incluyen el equipo en el precio de la instrucción. Esto es importante porque hasta que no sepas qué talla de cometa necesitas, qué tipo de tabla se adapta a tu estilo y qué sistema de arnés te es más cómodo, comprar equipo propio es tirar el dinero.
Lo que sí debes llevar desde el primer día:
- Traje de neopreno adecuado para la temperatura del agua del spot. En Tarifa, incluso en verano, un neopreno de 3/2 mm es recomendable. En El Médano en julio se puede usar 2 mm.
- Zapatillas de neopreno o escarpines para proteger los pies en el agua y en la arena.
- Gafas de sol con protección UV para las horas fuera del agua.
- Protector solar de alta protección, incluso en días nublados. El reflejo del agua intensifica la radiación.
Una vez que decidas seguir con el deporte, el equipo básico de principiante tiene un coste inicial de entre 1.500 y 3.000 euros de segunda mano para una cometa, tabla, arnés y barra. Nuevo, entre 2.500 y 5.000 euros.
Cuántas horas lleva aprender realmente
Las escuelas suelen estructurar el aprendizaje en cursos de 3-5 días con 2-3 horas de clase diarias. Esto da entre 6 y 15 horas de instrucción total. La mayoría de los alumnos necesitan al menos 9 horas para alcanzar la autonomía básica.
Las fases del aprendizaje son aproximadamente:
- Horas 1-3: teoría de seguridad, manejo de la cometa de superficie en tierra y en el agua sin tabla.
- Horas 3-6: body dragging en el agua (dejarse arrastrar por la cometa sin tabla para aprender a controlarla mientras nadas).
- Horas 6-9: water start (ponerse la tabla en el agua y levantarse con la cometa).
- Horas 9-15: riding básico en ambas direcciones y primeros intentos de upwind.
La progresión no es lineal. Hay días en que todo encaja y días en que parece que has retrocedido. Esto es normal y es parte del proceso.
Cómo elegir escuela
No todas las escuelas son iguales. Algunos criterios para elegir bien:
- Certificación IKO o VDWS: estas son las dos certificaciones internacionales principales para instructores de kitesurf. Un instructor certificado IKO o VDWS ha pasado por un proceso de formación estandarizado.
- Ratio instructor-alumno: lo ideal es no más de 2-3 alumnos por instructor en las primeras horas. Grupos grandes ralentizan el aprendizaje.
- Equipo en buen estado: una escuela que no mantiene bien su equipo no es una buena señal.
- Reputación en el spot: pregunta a otros kitesurfistas del lugar. La reputación de una escuela en el spot donde opera suele ser el mejor indicador.
En Tarifa hay decenas de escuelas operando en los mismos spots, lo que hace fácil comparar. En El Médano, las escuelas están más concentradas y la mayoría tienen una larga trayectoria.
Por qué el kitesurf requiere respetar la curva de aprendizaje
El kitesurf no es un deporte donde la temeridad se premia. Intentar avanzar más rápido de lo que la técnica permite no acelera el aprendizaje: lo retrasa y añade riesgo. Una cometa fuera de control puede arrastrar a una persona sobre tierra, golpear a un bañista o provocar una caída desde altura.
Respetar la curva de aprendizaje significa también respetar las condiciones: no salir con viento que supera tu nivel, no practicar en playas concurridas sin experiencia, y no intentar maniobras que no has practicado en condiciones controladas. Los riders más avanzados que ves en el agua son avanzados precisamente porque no se saltaron ningún paso.