Antes de que existieran el ring, los luchadores enmascarados y los campeonatos mundiales de lucha libre, existían las ferias. Y en las ferias del norte de Inglaterra del siglo XIX, un estilo de lucha popular llamado catch as catch can —atrapa como puedas— forjaba los cimientos de lo que hoy conocemos como lucha libre en todas sus variantes: olímpica, profesional y mexicana.
El catch as catch can no era una disciplina codificada por un maestro o una institución académica. Era el resultado de siglos de tradición popular de lucha en los condados del norte de Inglaterra, especialmente en Lancashire —de ahí su otro nombre, Lancashire wrestling. Se practicaba en ferias, en tabernas, en los prados y en cualquier lugar donde dos hombres quisieran poner a prueba su fuerza y habilidad.
Las reglas que lo cambiaron todo
Lo que distinguía al catch as catch can de otros estilos de lucha de la época era una regla aparentemente simple pero de consecuencias técnicas enormes: se podía agarrar al adversario por cualquier parte del cuerpo, incluyendo las piernas. Esta diferencia con la lucha grecorromana —que prohibía los agarres por debajo de la cintura— abrió un universo técnico completamente nuevo.
Con los agarres de pierna permitidos, el catch desarrolló un repertorio extraordinario de derribos, llaves de pierna, llaves de rodilla y tobillo, y posiciones de control en el suelo que la lucha grecorromana simplemente no tenía. Los mejores luchadores de catch eran auténticos especialistas en técnica de suelo, capaces de someter al adversario desde posiciones que parecían imposibles.
La victoria se conseguía bien por inmovilización de hombros —los dos hombros del adversario tocando el suelo simultáneamente— bien por rendición, cuando una llave era demasiado dolorosa para resistirla. Esta doble vía de victoria hacía el catch especialmente completo y peligroso.
De las ferias americanas al deporte profesional
Los emigrantes británicos llevaron el catch as catch can a América durante la segunda mitad del siglo XIX. En el contexto de la expansión hacia el oeste y de las ferias itinerantes americanas, los luchadores de catch se convirtieron en atracciones populares. El reto era simple: quien derrotara al luchador de la feria ganaba un premio en metálico.
De este ambiente surgieron los primeros grandes campeones americanos de lucha. Frank Gotch, nacido en Iowa en 1878, fue el primer gran ídolo de la lucha americana: ganó el campeonato del mundo de catch en 1908 venciendo al gran Georg Hackenschmidt en una pelea que atrajo a más de treinta mil espectadores en Chicago, un récord de asistencia para un evento deportivo de la época.
La bifurcación: lucha olímpica y lucha profesional
A principios del siglo XX, el catch as catch can se bifurcó en dos caminos distintos que convivieron durante décadas. Por un lado, fue sistematizado y codificado para la competición amateur, convirtiéndose en la lucha libre olímpica que hoy vemos en los Juegos. Por otro, fue el punto de partida del espectáculo de lucha profesional que, a través de décadas de evolución y espectacularización, daría lugar a la WWE y a la lucha libre mexicana de los grandes promotores.
Ambos caminos parten del mismo tronco técnico: el catch as catch can de las ferias inglesas del siglo XIX. Una herencia que pocos aficionados a la lucha libre moderna conocen, pero que está en la raíz de todo lo que hoy disfrutan.