La proyección es una de las acciones técnicas más espectaculares de la lucha deportiva. A diferencia del simple derribo que lleva al rival al suelo de forma controlada, la proyección implica un movimiento más explosivo y amplitud mayor: el rival puede ser lanzado a través del aire o girado bruscamente sobre su eje para caer de espaldas o en posición de peligro.
Clasificación por puntuación
El valor de una proyección en el reglamento UWW depende directamente de su amplitud:
- 2 puntos: proyección de amplitud media, el rival cae pero no pasa por encima del ejecutor.
- 4 puntos: proyección de gran amplitud, el rival pasa por el aire de forma clara.
- 5 puntos: proyección espectacular con el rival en posición de peligro inmediato; técnica más compleja.
Proyecciones emblemáticas de la lucha
Suplex
El suplex es quizás la proyección más característica de la lucha. Desde el clinch por detrás, el luchador arquea su cuerpo hacia atrás lanzando al rival por encima de su cabeza. Cuando se ejecuta con gran amplitud (rival pasando completamente por encima), puede valer hasta 5 puntos. El suplex es especialmente importante en lucha grecorromana.
Proyecciones de cadera
Similares al harai-goshi o al ogoshi del judo, estas proyecciones usan la cadera como punto de apoyo para lanzar al rival. Son comunes en lucha libre.
Proyecciones desde el lift en par terre
Cuando el luchador superior levanta a su rival desde la posición de par terre y lo proyecta, puede conseguir una puntuación alta si el rival cae en posición de exposición.
Proyecciones en la lucha grecorromana
La lucha grecorromana, al prohibir el uso de las piernas, ha desarrollado un repertorio especialmente rico en proyecciones desde el clinch. Los luchadores grecorromanos de élite dominan proyecciones espectaculares usando el torso, los brazos y la cadera, lo que hace de esta modalidad un espectáculo visual particularmente atractivo.
La proyección en relación con el caído
Si la proyección es tan perfecta y potente que el rival cae directamente con ambos hombros en la colchoneta durante medio segundo, el árbitro puede declarar el caído en ese mismo momento, finalizando el combate. Esta combinación —proyección limpia más caído inmediato— es el momento más espectacular posible en la lucha deportiva.