La gestión del peso es uno de los aspectos más controvertidos y complejos de la preparación en la lucha deportiva. La división en categorías de peso crea un incentivo para competir en la categoría inferior posible (donde el luchador será físicamente más grande que sus rivales), lo que ha llevado al desarrollo de la práctica del weight cutting o bajada de peso artificial, con importantes implicaciones para la salud de los atletas.
Por qué se maneja el peso en la lucha
La lógica es aparentemente simple: si compites en la categoría de 74 kg pero tu peso natural está entre 79 y 80 kg, puedes deshidratarte para bajar a los 74 al momento del pesaje, y después de que se realice el pesaje, recuperar el peso perdido durante las 16-17 horas disponibles antes del primer combate. Esto significa que, en el combate, serás físicamente más grande y fuerte que otros luchadores de la categoría.
Sin embargo, este razonamiento simplista ignora que todos los luchadores hacen lo mismo, lo que convierte el corte de peso en una práctica casi universalmente adoptada sin que proporcione la ventaja esperada, pero sí todos los riesgos de salud asociados.
Los métodos del weight cutting
Deshidratación
El método más común implica la eliminación de agua corporal mediante:
- Saunas o baños de vapor.
- Ejercicio con ropa de neopreno o plástico para aumentar la sudoración.
- Restricción de la ingesta de líquidos en los días previos.
- Diuréticos (prohibidos por el código anti-dopaje de la UWW).
Restricción calórica
Días o semanas antes del pesaje, los luchadores pueden reducir drásticamente la ingesta calórica para eliminar el exceso de peso en forma de glucógeno muscular y hepático, grasa y masa muscular.
Las combinaciones agresivas
Los cortes de peso más extremos combinan ambos métodos durante periodos de días o semanas, lo que puede resultar en pérdidas de 5-10% del peso corporal en pocos días.
Riesgos para la salud
Los cortes de peso extremos tienen riesgos bien documentados:
- Deshidratación severa: afecta al rendimiento cognitivo, la toma de decisiones y la fuerza muscular.
- Hipoglucemia: la restricción calórica puede provocar niveles de azúcar en sangre peligrosamente bajos.
- Daño renal: la deshidratación severa puede comprometer la función renal.
- Deterioro del rendimiento: paradójicamente, la bajada de peso extrema puede llevar al combate con un rendimiento inferior al que se tendría en la categoría natural.
- Riesgo de muerte: en los deportes de combate han ocurrido muertes relacionadas con el weight cutting extremo, especialmente en modalidades donde el pesaje y el combate son muy próximos en el tiempo.
Las medidas regulatorias
La UWW ha adoptado medidas para reducir el impacto de los cortes de peso:
Pesaje anticipado
En las grandes competiciones internacionales, el pesaje se realiza la tarde o noche anterior a la competición (no el mismo día). Esto da entre 16 y 17 horas para recuperar el peso y reduce el incentivo de cortes extremos porque el peso de recuperación tiene que estar más equilibrado con las funciones corporales.
Controles de hidratación
En algunas competiciones, se realizan análisis de orina para detectar deshidratación severa. Si un luchador está gravemente deshidratado en el momento del pesaje, puede ser descalificado.
Creación de nuevas categorías
La UWW ha revisado las categorías de peso varias veces para crear categorías más próximas entre sí, reduciendo así el “salto” que un luchador debe hacer para bajar de su peso natural.
La perspectiva de la salud deportiva a largo plazo
Los médicos deportivos que trabajan con equipos nacionales de lucha aconsejan generalmente que los luchadores compitan en su categoría natural (la que pueden mantener de forma sostenible y saludable sin cortes agresivos). La evidencia científica apoya que los luchadores que compiten sin cortes extremos tienen mejor rendimiento a largo plazo y menor tasa de lesiones que los que hacen weight cutting agresivo de forma sistemática.