Casey Stoner nació el 16 de octubre de 1985 en Southport, Queensland, Australia. Creció en una familia de apasionados del motociclismo que se trasladó a Europa cuando Casey era adolescente para que pudiera progresar en el mundo de las carreras. Esa dedicación familiar dio sus frutos: Stoner llegó a MotoGP en 2006 y en apenas dos años se había convertido en campeón del mundo, demostrando un talento natural que la mayoría de sus contemporáneos reconocieron como el mayor que habían visto en el paddock.
Los inicios: de Australia a Europa
Stoner comenzó a competir en minimoto en Australia con seis años y destacó desde el principio por una conexión con la moto que sus entrenadores describían como instintiva. Con quince años, su familia tomó la decisión de trasladarse a Europa para que pudiera competir en los campeonatos que conducen al Mundial.
Debutó en el Mundial en la categoría de 125cc en 2001 y progresó a 250cc en 2003. Sus años en 250cc mostraron su velocidad pero también su fragilidad: varias caídas le impidieron luchar por los títulos que su potencial prometía. En 2006 llegó a MotoGP con el equipo Ducati Marlboro, y en su primera temporada ya mostró destellos del piloto extraordinario que iba a ser.
El título imposible con Ducati (2007)
La temporada 2007 es una de las más sorprendentes de la historia de MotoGP. La Ducati Desmosedici era una moto extremadamente difícil de pilotar, con una entrega de potencia tan brutal en la aceleración que la mayoría de pilotos que la probaron la encontraron prácticamente indomable. Stoner encontró en esas características una ventaja: su estilo agresivo y su capacidad para alimentar el neumático trasero en situaciones límite se adaptó perfectamente a la filosofía de la moto italiana.
Ganó diez de las dieciocho carreras del campeonato y se proclamó campeón con relativa comodidad sobre Pedrosa y Rossi. Lo que hizo Stoner con esa Ducati en 2007 no se ha vuelto a repetir: nadie más ha ganado el campeonato con la marca de Borgo Panigale.
El título con Honda (2011) y la confirmación del talento
En 2010 Stoner se mantuvo competitivo con Ducati, pero la moto había dejado de progresar. En 2011 dio el salto a Repsol Honda y el resultado fue inmediato: ganó el campeonato con ocho victorias, demostrando que su título de 2007 no había sido el resultado del coche sino de su talento real.
Su segundo título con Honda fue de una madurez táctica diferente al primero: Stoner supo gestionar el campeonato, acumular puntos en los fines de semana que no eran perfectos y atacar cuando tenía las condiciones a su favor. Fue el campeonato de un piloto completo, no solo de un fenómeno de velocidad.
El retiro en la cima
El anuncio de su retirada en mayo de 2012 fue una de las noticias más impactantes del motociclismo de los últimos años. Stoner tenía 27 años, lideraba el campeonato con Honda y muchos esperaban que pudiera seguir acumulando títulos durante años. Su decisión de abandonar la competición en ese momento fue el gesto más coherente con su personalidad: nunca fingió disfrutar de los aspectos que no le gustaban del paddock, y cuando esos aspectos superaron el placer de competir, eligió retirarse.
Legado: el talento más puro
En el debate sobre el mejor piloto de la historia de MotoGP, Stoner siempre aparece como candidato por sus dos títulos con dos fabricantes distintos y por el consenso generalizado entre sus contemporáneos sobre su velocidad natural. Valentino Rossi, su rival más constante durante años, reconoció en varias ocasiones que Stoner era el piloto que más difícil se le hacía batir. Ese reconocimiento entre iguales es quizás el mejor testimonio de su lugar en la historia del motociclismo.