El motociclismo de competición en España abarca desde los trackdays de fin de semana hasta el Campeonato del Mundo de MotoGP. El coste real depende enormemente de la categoría elegida: hay opciones accesibles para aficionados y categorías profesionales que escapan a cualquier bolsillo ordinario.
Equipamiento básico
La seguridad es innegociable en el motociclismo. El equipamiento homologado es obligatorio en cualquier circuito:
- Casco homologado (ECE 22.06 o superior): 150-800 €
- Mono de cuero de dos piezas o entero: 300-1.500 €
- Guantes de competición: 50-200 €
- Botas de moto de competición: 100-400 €
- Protecciones de espalda, rodillas y codos: 80-300 €
Total equipación básica: 700-3.200 €
La moto es la inversión principal. Una moto de serie válida para trackdays (Honda CBR, Kawasaki Ninja, Yamaha MT) de segunda mano cuesta 3.000-8.000 €.
Cuotas y clases
- Escuelas de conducción deportiva en circuito (Motorland, Circuito de Navarra, Albacete): 200-500 €/día con instructores
- Trackdays organizados: 100-250 €/día en circuito nacional
- Escuelas de motociclismo offroad: 150-300 €/fin de semana para iniciación en moto de cross o enduro
- Licencia federativa anual: 50-120 €
Costes variables
Para competir en campeonatos regionales de velocidad en España:
- Inscripción por carrera: 100-300 €
- Transporte y alojamiento por evento: 150-400 €
- Mantenimiento y consumibles de la moto por temporada: 1.000-3.000 €
- Neumáticos de competición (si aplica): 100-200 € por set
Los campeonatos nacionales y las categorías CEV (Campeonato de España de Velocidad) escalan hasta 50.000-200.000 € por temporada con equipo y mecánicos.
Cómo reducir el presupuesto
- Empezar con trackdays antes de competir: la relación coste-diversión es excelente y aprenderás mucho antes de gastar en carreras
- Comprar moto de segunda mano en buen estado: el mercado de motos de circuito usado es amplio en España
- Categorías de motos de serie (SuperSeries, Copa Kawasaki, Copa Honda): el reglamento limita las modificaciones y abarata los presupuestos
- Compartir logística con otros pilotos: furgoneta y alojamiento compartidos reducen notablemente los gastos de desplazamiento por temporada