La frenada es una de las fases más críticas de la conducción en circuito y, al mismo tiempo, una de las que más diferencian a los pilotos de diferente nivel. Frenar bien no es solo cuestión de apretar los frenos más fuerte: es cuestión de progresividad, coordinación y sensibilidad.
Freno delantero versus freno trasero
El freno delantero es el responsable de la mayor parte de la fuerza de frenada: entre el 70 y el 80% en condiciones normales de pista seca. Esto se debe a que durante la frenada el peso se transfiere hacia adelante, lo que aumenta la carga sobre la rueda delantera y, con ella, su capacidad de frenada sin bloquearse.
El freno trasero complementa la frenada y cumple una función estabilizadora. En las últimas fases de la frenada, cuando la velocidad ya es baja y el peso se redistribuye, el freno trasero ayuda a mantener la moto asentada y a gestionar el momento de entrada a la curva.
La progresividad es clave
La frenada correcta empieza con una presión suave que aumenta de forma progresiva hasta alcanzar la máxima intensidad. No se aprieta a tope desde el primer instante. Esto permite que la suspensión delantera se hunda gradualmente y que el peso se transfiera al tren delantero de forma controlada, cargando la rueda antes de pedirle el máximo esfuerzo.
A medida que la velocidad baja y la moto se acerca al punto de giro, la presión en el freno delantero va disminuyendo de forma también progresiva. Una liberación brusca del freno puede provocar que la moto rebote y pierda estabilidad.
El freno motor
Junto con los frenos hidráulicos, el freno motor es un recurso valioso en las frenadas. Al cerrar el gas y bajar marchas, el motor actúa como resistencia y contribuye a reducir la velocidad. En MotoGP, el control electrónico del freno motor (engine braking control) evita que la rueda trasera se bloquee en las frenadas fuertes con cambios de marcha descendentes rápidos.
Frenos de carbono en MotoGP
En MotoGP se utilizan discos y pastillas de carbono-carbono que solo alcanzan su temperatura óptima de funcionamiento por encima de los 400-500 grados. Por debajo de esa temperatura, los frenos de carbono son menos eficaces que los convencionales. Por eso los pilotos de MotoGP los calientan activamente en las vueltas de formación y en las primeras vueltas de la carrera.
Threshold braking: el límite de frenada
El threshold braking es la técnica de frenar al máximo posible sin bloquear ninguna rueda. En pista seca, con buenos neumáticos y temperatura óptima, un piloto experto puede mantener la rueda delantera en el punto exacto antes del bloqueo durante toda la frenada. Es la técnica que permite frenar más tarde que el rival y es la base del adelantamiento en frenada.