El Mundial de México de 1986 es, sin discusión posible, el torneo de Diego Armando Maradona. Ningún jugador en la historia de la competición ha tenido una influencia tan decisiva y memorable en una sola edición del torneo. En el espacio de cuatro minutos y en el mismo partido, Maradona encarnó los dos extremos del fútbol: el más pícaro y el más sublime.
Maradona, el mejor individual de la historia
Diego Maradona llegó al Mundial de México como el mejor jugador del mundo. Acababa de completar una temporada extraordinaria con el Nápoles, que había ganado su primer título de liga. Pero en términos mundialistas, Maradona aún no había dado su mejor versión. El torneo de 1986 iba a ser diferente.
Argentina tuvo dificultades en la primera fase, pero Maradona fue escalando en su nivel partido a partido. En octavos de final, su exhibición ante Uruguay fue una demostración de autoridad. Pero el partido que le daría la inmortalidad llegó en los cuartos de final, el 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de Ciudad de México.
La Mano de Dios y el Gol del Siglo
En el minuto 51 del partido Argentina-Inglaterra, Maradona se elevó para rematar un centro y, en el mismo movimiento, golpeó el balón con la mano izquierda sin que el árbitro tunesino Ali Bennaceur lo viera. El gol fue concedido. Maradona corrió a celebrarlo sin inmutarse. Cuando la prensa le preguntó si había sido con la mano, respondió con la frase más célebre de la historia del fútbol: “Fue un poco con la cabeza de Maradona y un poco con la mano de Dios.”
Cuatro minutos después llegó el segundo gol. Maradona recibió el balón en su propia mitad del campo, se giró hacia delante y empezó a correr. Dribló a Beardsley, a Reid, a Butcher, a Fenwick, volvió a regatear a Butcher y ante el portero Shilton batió al arquero inglés. 60 metros, 5 defensores superados, 11 toques de balón. El Gol del Siglo, como lo bautizó la FIFA en una votación posterior, es el gol más famoso de la historia del fútbol mundial.
Argentina venció 2-1. En semifinales, Maradona marcó dos goles más ante Bélgica. En la final, dio dos asistencias para el 2-0 que puso a Argentina por delante antes de que Alemania Occidental remontara hasta el 2-2. Jorge Burruchaga marcó el 3-2 definitivo en el minuto 83.
España en el torneo
España tuvo su mejor actuación mundial hasta esa fecha. Superó la primera ronda con solvencia y avanzó a la segunda ronda. En cuartos de final se enfrentó a Bélgica en un partido muy igualado que terminó en empate (1-1). En la tanda de penaltis, los españoles fallaron y fueron eliminados. Fue una actuación que generó esperanzas para el futuro de la selección, aunque la eliminación en penaltis dejó un sabor amargo.
El formato y la innovación
El torneo de 1986 introdujo la eliminación directa desde octavos de final como complemento al sistema de grupos de la primera ronda, con los mejores terceros de los seis grupos accediendo a la ronda de dieciséis. Este formato, con variaciones, se mantendría en el fútbol mundial durante décadas.
Datos del torneo
Se jugaron 52 partidos con 132 goles (2,54 de media). Gary Lineker (Inglaterra) fue el máximo goleador con 6 tantos. El torneo fue el segundo celebrado en el Estadio Azteca, que se convirtió en el único recinto del mundo en acoger dos finales del Mundial. Maradona terminó el torneo con 5 goles y 5 asistencias, siendo elegido mejor jugador de la competición de forma indiscutible.