El equipamiento del mushing es tan variado como las modalidades que existen en este deporte. Desde el trineo ultraligero del sprint de velocidad hasta el trineo de expedición cargado de material de supervivencia para las ultramaratones árticas, cada elemento tiene una función específica y muchos de ellos son obligatorios por reglamento.
Tipos de trineo
El trineo de sprint está diseñado para la velocidad. Su estructura es ligera (a menudo menos de 10 kg), con una cesta mínima o inexistente, largueros delgados y patines de metal muy deslizantes. La aerodinámica prima sobre la resistencia. Estos trineos se construyen con madera flexible, aluminio o fibra de carbono y son muy sensibles a los golpes e impactos en terreno no preparado.
El trineo de expedición es una máquina completamente diferente. Robusto, con mayor anchura y una sled bag de gran capacidad, está diseñado para aguantar semanas de uso intensivo en terrenos nevados, helados, rocosos e impredecibles. La estructura debe ser resistente a los impactos, reparable en el campo (los mushers de ultramaratón llevan herramientas y materiales de reparación) y capaz de soportar cargas de 50 a 100 kg con el equipo obligatorio y los suministros para los perros.
Frenos y anclaje
Todo trineo de mushing lleva un freno de palanca situado entre los patines traseros: el musher lo activa presionando con el pie para reducir la velocidad o parar en pendiente. Además, el trineo dispone de un snow hook o anclaje de emergencia, un gancho de metal con dos dientes que se clava en la nieve y permite inmovilizar el trineo cuando el musher necesita soltar el manillar (para ayudar a un perro, revisar un arnés o descansar en ruta). El snow hook no detiene el trineo si los perros están en plena carrera, pero es suficiente para mantener al equipo quieto si los perros están parados.
Arneses y línea de tracción
El arnés es la pieza de equipamiento más directamente vinculada al bienestar animal. Debe ajustarse perfectamente al cuerpo de cada perro, distribuir la fuerza de tracción de forma homogénea sobre el pecho y los hombros (nunca sobre el cuello o la tráquea) y permitir el movimiento libre de las patas. Los arneses de diseño deficiente o mal ajustados pueden causar rozaduras, ampollas y lesiones musculares que obligan a retirar al animal de la competición.
La gangline o línea de tracción es el sistema de cuerdas y cables que conecta todos los arneses al trineo. Cada perro tiene su propia tugline (que transmite la tracción hacia el trineo) y su neckline (que mantiene al perro alineado con el compañero de pareja en la gangline). El conjunto completo de la gangline puede llegar a medir más de 15 metros en equipos grandes.
Bootees: la protección de las patas
Las bootees son pequeños calcetines de tela, forro polar o tejido técnico que el musher coloca en las patas de los perros para proteger sus almohadillas. En las grandes carreras de ultramaratón, las condiciones de nieve pueden volverse abrasivas (nieve granulada dura, hielo cortante, temperatura variable) y las almohadillas de los perros pueden sufrir grietas y heridas sin esta protección. En el Iditarod, un musher puede usar entre 2.000 y 4.000 bootees a lo largo de los más de 1.600 km de recorrido.