La brújula es la segunda herramienta fundamental de la orientación, después del mapa. Mientras el mapa representa el terreno, la brújula proporciona la referencia de dirección: indica dónde está el norte y, por tanto, permite saber en qué dirección moverse para llegar al destino deseado. Usada correctamente, la brújula convierte la navegación en un proceso preciso y fiable incluso en los terrenos más difíciles.
Tipos de brújula en orientación
La brújula de orientación deportiva es diferente a una brújula de excursionismo convencional. Está diseñada para usarse en movimiento, sobre el mapa, con la máxima rapidez posible. Los dos tipos principales son:
Brújula de placa (base plate): la más clásica. Tiene una placa transparente rectangular con el limbo graduado (el círculo con los grados del 0 al 360), la aguja magnética en cápsula líquida y las líneas de la placa para alinear con el mapa. Se sostiene con la mano, sobre el mapa.
Brújula de dedo (thumb compass): lleva una banda elástica para fijarse al pulgar de la mano que sujeta el mapa. Al estar fija al pulgar, mantiene siempre la misma posición relativa respecto al mapa, lo que acelera la lectura. Los orientadores de élite prefieren mayoritariamente este tipo porque permite una lectura más rápida y fluida.
Cómo tomar un bearing sobre el mapa
El proceso de tomar un bearing —un rumbo de brújula— sobre el mapa tiene tres pasos:
- Alinear la placa: colocar el borde largo de la brújula entre la posición actual y el destino en el mapa, con la flecha de dirección apuntando hacia el destino.
- Girar el limbo: girar la cápsula hasta que las líneas de norte del limbo queden paralelas a las líneas meridianas del mapa (que apuntan al norte del mapa).
- Leer el ángulo: el número que marca la flecha de índice en el limbo es el bearing, expresado en grados (0-360).
Con este bearing fijado en el limbo, el corredor levanta la brújula, la sostiene horizontal frente a su cuerpo y gira su propio cuerpo hasta que la aguja magnética se alinee con las líneas de norte del limbo. La dirección a la que apunta la flecha de la placa es la dirección correcta en el terreno.
Caminar en rumbo: mantener la dirección
Tomar el bearing es solo la mitad de la tarea. Mantenerlo mientras se camina o corre por el terreno requiere práctica. La técnica básica es elegir un objeto del terreno en la dirección indicada por la brújula —un árbol, una roca, el borde de un claro— caminar hasta él, y desde allí verificar de nuevo la brújula y elegir el siguiente objeto. Esta técnica de «jalones» permite mantener una dirección precisa sin necesidad de mirar la brújula constantemente.
En terrenos con obst áculos, el corredor debe rodearlos manteniendo mentalmente la dirección original para reencontrarla al otro lado. Los orientadores experimentados hacen rodeos en ángulos rectos contando pasos para volver exactamente a la línea de rumbo original.
La brújula como verificación rápida
En la práctica de la orientación competitiva, la brújula no se usa solo para tomar bearings largos y precisos. Una de sus aplicaciones más frecuentes es como verificación rápida de la orientación del mapa: un simple vistazo a la aguja y al norte del mapa confirma en segundos si el mapa está correctamente orientado. Este uso de la brújula como «verificador de orientación» es tan habitual entre los orientadores que se convierte en un gesto casi automático al cruzar cada control.