El X3, conocido popularmente como «golpe por tres paredes», es uno de los recursos más espectaculares y definitivos del pádel. Ocurre cuando un smash o remate se dirige con precisión hacia la zona posterior del campo rival de forma que la pelota, tras botar en el suelo, impacte en el cristal del fondo y rebote hacia la pared lateral en un ángulo que la lleve fuera del campo sin que el rival pueda interceptarla. Cuando sale limpio, el punto es incuestionable y la pista normalmente celebra el golpe.
La geometría del X3 exige una combinación de potencia y precisión poco habitual. El smashador debe calcular el punto exacto del cristal del fondo donde quiere que impacte la pelota: demasiado centrado y el rebote volverá al campo; demasiado desplazado y saldrá directo sin tocar el lateral. La mayoría de los X3 se logran dirigiendo el smash hacia la esquina trasera del lado desde el que se golpea, con un ángulo que «abre» la salida por el lateral.
En el circuito profesional, el X3 es uno de los indicadores de dominio técnico de un jugador. Jugadores como Alejandro Galán, Juan Lebrón o Paquito Navarro han popularizado este golpe con ejecuciones memorable que se reproducen ampliamente en redes sociales. Aunque en el pádel amateur se produce de forma menos deliberada —a veces es casi accidental—, sigue siendo uno de los momentos más celebrados dentro de una pista, independientemente del nivel de los participantes.