El saque en pádel tiene sus propias reglas y es bastante diferente al del tenis. La principal diferencia es que siempre se realiza por debajo de la cintura, lo que hace que sea menos determinante y que los puntos sean más largos. Aun así, tiene una técnica y una reglamentación precisa que conviene conocer.
La posición al sacar
El sacador debe situarse detrás de la línea de fondo, en la zona lateral correspondiente al cuadro al que va a servir:
- Para sacar al cuadro de la derecha del receptor, el sacador se coloca a la derecha de la marca central
- Para sacar al cuadro de la izquierda, a la izquierda de la marca central
Los pies deben estar detrás de la línea y no puede pisarla hasta después del impacto. Tampoco puede moverse hacia adelante durante el saque.
La ejecución
El sacador lanza la bola al aire con la mano y la golpea con la raqueta antes de que toque el suelo. El punto de contacto debe producirse por debajo del nivel de la cintura.
Tras el golpe, la bola debe:
- Pasar por encima de la red
- Botar en el cuadro de servicio correcto (el diagonal al sacador)
- No tocar ninguna pared antes de ese primer bote
Dónde debe botar la bola
La bola tiene que botar dentro del cuadro de servicio del receptor o sobre sus líneas. Si bota fuera del cuadro, en la red o toca una pared antes de botar, es falta.
Tras ese primer bote en el cuadro, la bola puede tocar la pared del fondo y seguirá siendo válida. De hecho, si tras botar en el cuadro la bola golpea la pared del fondo y rebota hacia el pasillo lateral, puede salir por esa zona y el punto continúa igualmente.
El nulo o let
Si el saque toca la cinta de la red y cae en el cuadro correcto, es nulo (let en inglés). Se repite el saque completo (primero o segundo según corresponda) sin penalización. El nulo no tiene límite de repeticiones.
Dos intentos, no tres
A diferencia del golf o de otros deportes, en pádel solo hay dos intentos de saque por punto. Si el primero es falta, se intenta el segundo. Si el segundo también es falta, hay doble falta y el punto es automáticamente para los receptores.
Por eso en el segundo saque los jugadores suelen ser más conservadores: prefieren asegurar que la bola entre aunque sea con menos velocidad antes de arriesgar y ceder el punto directamente.