El golpe X3 (por tres paredes) es uno de los recursos más espectaculares y efectivos del pádel avanzado. Cuando se ejecuta correctamente, la bola describe una trayectoria que toca el suelo, la pared del fondo y la pared lateral en rápida sucesión, saliendo de la pista o quedando en un ángulo que hace la devolución prácticamente imposible. No es un golpe de fuerza sino de precisión: la dirección y la potencia deben calcularse exactamente para que la bola recorra el recorrido deseado.
El golpe más habitual para ejecutar el X3 es el smash o la bandeja dirigida hacia el fondo del campo rival, cerca de la esquina donde la pared del fondo se une con la pared lateral. El punto clave es que la bola no debe golpear la pared del fondo de frente (eso la devolvería al centro) sino de forma oblicua, cerca de la esquina, para que el rebote la lleve hacia la pared lateral. La diferencia entre un X3 perfecto y una bola que sale directamente de fondo es cuestión de pocos centímetros en la dirección del golpe.
Para practicarlo, empieza desde la posición de red con bolas lanzadas suavemente. Dirígelas hacia la esquina del fondo contrario con potencia controlada y observa cómo rebota la bola: si se va directa al fondo, estás golpeando demasiado centrado; si toca la esquina y gira hacia el lateral, estás en el ángulo correcto. Ajusta progresivamente. La altura del punto de contacto también influye: cuanto más alto golpeas la bola (brazo extendido sobre la cabeza), más fácil es controlar el ángulo hacia abajo y hacia la esquina.
El momento adecuado para intentar el X3 en un partido es cuando la bola llega alta y cómoda (globo corto o flojo del rival) y tienes tiempo de preparar el golpe sin presión. No lo intentes con prisas, con la bola en una posición incómoda o cuando hay riesgo alto de error: un smash al fondo que no recorra el X3 suele terminar en una bola larga que sale por fuera y cede el punto al rival. La eficacia del X3 viene de elegir bien cuándo intentarlo, no de forzarlo en cada oportunidad.