El casco de paracaidismo protege la cabeza en una de las actividades más exigentes del deporte aéreo. Más allá de la protección, el casco influye en la aerodinámica, la visibilidad, la comodidad y la posibilidad de incorporar equipamiento adicional como cámaras y altímetros audibles.
Tipos de casco
Casco abierto (open face)
El casco abierto cubre la parte superior y lateral del cráneo, dejando el rostro descubierto o protegido solo por unas gafas de caída libre. Es el más utilizado por principiantes y por paracaidistas que practican disciplines en formación (belly flying o RW), ya que permite comunicarse con facilidad y tiene una visión periférica excelente. También es compatible con cualquier modelo de gafas de caída libre.
Casco full face
El casco full face cubre completamente la cabeza y el rostro, con una visera integrada. Ofrece mayor protección contra el viento, el ruido y los impactos. Es el preferido en freefly y formaciones verticales, donde las velocidades son mayores y el riesgo de impacto entre paracaidistas es más elevado. Reduce el ruido de viento considerablemente, lo que facilita escuchar el altímetro audible.
Marcas de referencia
Cookie Composites (Australia) es la marca más reconocida a nivel mundial. Sus modelos G4, Fuel y Vertex son referencia en la comunidad de paracaidismo deportivo por su fabricación en fibra de carbono o kevlar, su ligereza y sus opciones de personalización. Los precios van de 350 a 800 €.
Tonfly (Italia) ofrece una alternativa europea muy bien valorada, con modelos como el TFX o el 3X. Sus cascos se caracterizan por un ajuste preciso y una amplia gama de accesorios. Precio: 300-700 €.
Otras marcas habituales son Parasport Italia, Oxygen (Francia) y Alti-2 (para cascos de gama básica).
Mounts de cámara
Los mounts son sistemas de fijación que permiten instalar cámaras de acción (GoPro, Sony, Insta360) en el casco. Los hay de varios tipos: laterales, superiores o frontales. Es fundamental que el sistema de fijación sea específico para paracaidismo, con mecanismo de liberación en caso de enredo con las líneas del paracaídas (snag-free). Los modelos diseñados correctamente minimizan la superficie de enganche y son obligatorios en competición.
Cómo elegirlo
La elección del casco depende del nivel del paracaidista, la disciplina practicada y el presupuesto. Un principiante puede empezar con un casco abierto de 150-250 € y gafas de caída libre. Para freefly o camera flying, la inversión en un full face de calidad como Cookie o Tonfly se amortiza rápidamente en comodidad y seguridad. Siempre conviene probarlo con el altímetro audible instalado para verificar la compatibilidad.