El paracaídas de reserva es el sistema de seguridad secundario de todo equipo de paracaidismo. Aunque se espera que nunca tenga que usarse, su correcto mantenimiento y cumplimiento normativo es tan importante como el del paracaídas principal. En muchos países, incluyendo España, su uso y revisión están regulados por la autoridad aeronáutica civil.
Qué es y para qué sirve
El paracaídas de reserva es un segundo dosel, generalmente más pequeño que el principal pero de diseño más conservador, que se despliega en caso de que el paracaídas principal falle o no pueda ser controlado. Puede activarse manualmente por el paracaidista tirando de la maneta de reserva (reserve handle o cutaway + reserve) o de forma automática mediante un dispositivo AAD (Automatic Activation Device).
Normativa vigente
A diferencia del paracaídas principal, el de reserva está sometido a una regulación estricta. La normativa FAA (Federal Aviation Regulation Part 65 y 65.133) sirve como referencia mundial, y en Europa las autoridades nacionales como AESA en España aplican criterios equivalentes. Los puntos clave son:
- Solo puede ser inspeccionado, plegado y certificado por un rigger con licencia vigente.
- Debe llevar una tarjeta de datos donde constan la fecha del último reempaque y la firma del rigger.
- El reempaque es obligatorio cada 180 días (6 meses), haya sido usado o no.
El rigger certificado
El rigger es el técnico responsable del mantenimiento, inspección y plegado del paracaídas de reserva. Para ejercer esta función es necesario superar una formación específica y obtener la certificación de la autoridad aeronáutica. El rigger revisa el estado de las telas, líneas, conectores y el correcto plegado antes de sellarlo. Cada reempaque queda registrado en la tarjeta del equipo y es responsabilidad del paracaidista verificar que esta está en regla antes de cada salto.
Por qué el reempaque periódico es obligatorio
Las telas y líneas de nailon o espectra pueden verse afectadas por la humedad, el polvo y la compresión prolongada. El reempaque periódico garantiza que el dosel esté en condiciones óptimas de apertura, sin adherencias entre las telas y con las líneas correctamente ordenadas. Un dosel que no ha sido reempacado en el plazo establecido puede presentar aperturas más lentas o irregulares en una situación de emergencia.
Cómo elegirlo
El paracaídas de reserva suele seleccionarse en función del contenedor (arnés), ya que debe encajar físicamente en el compartimento trasero del contenedor. Los fabricantes más habituales son Performance Designs (PD Reserve), Aerodyne (Smart LPV) e Icarus (Reserve). Se recomienda elegir un tamaño conservador, con mayor superficie que el principal, para garantizar aterrizajes seguros incluso bajo estrés.
El precio de un paracaídas de reserva nuevo oscila entre 1200 y 2500 €. Al ser un elemento de seguridad crítico, no se aconseja comprar modelos de segunda mano sin una inspección exhaustiva por parte de un rigger cualificado.