El récord de Felix Baumgartner duró apenas dos años. El 24 de octubre de 2014, Alan Eustace —exvicepresidente sénior de ingeniería en Google— saltó desde 41.419 metros de altitud sobre el desierto de Nuevo México, superando los 39.045 metros del austríaco y estableciendo un nuevo récord mundial que permanece vigente hasta la fecha de redacción de este artículo.
Quién es Alan Eustace
Alan Eustace no es un atleta profesional ni un paracaidista de carrera. Es un ingeniero y ejecutivo tecnológico —trabajó en Google durante más de quince años en posiciones de alta dirección— cuya pasión por el paracaidismo y la exploración de los límites humanos lo llevó a emprender un proyecto secreto que duró tres años antes de hacerse público.
A diferencia de Red Bull Stratos, el proyecto de Eustace fue financiado íntegramente de forma privada, con un equipo reducido de ingenieros especializados y sin la maquinaria de marketing y relaciones públicas de la multinacional austríaca. El salto se realizó sin publicidad previa y solo se comunicó a los medios una vez completado.
El traje y la logística del salto
Uno de los retos técnicos del proyecto fue el diseño del traje presurizado. Eustace trabajó con la empresa ILC Dover —la misma que fabrica los trajes espaciales para la NASA— para desarrollar un traje que pudiera soportar las condiciones de la estratosfera alta: temperaturas de -70°C, presión prácticamente cero y las fuerzas aerodinámicas del salto.
El traje de Eustace era autosuficiente: llevaba su propio suministro de oxígeno, sistema de calefacción y comunicaciones. A diferencia del proyecto Stratos, donde Baumgartner saltaba desde una cápsula, Eustace no tenía cápsula: él mismo era la “cápsula”, suspendido directamente del globo con su traje.
El salto y los récords
A las 8:20 de la mañana del 24 de octubre de 2014, Alan Eustace fue soltado del globo a 41.419 metros de altitud. Su caída libre duró 4 minutos y 27 segundos, durante los cuales alcanzó una velocidad máxima de 1.321 km/h —superando también la barrera del sonido, como Baumgartner— antes de abrir su paracaídas y aterrizar de manera suave en el desierto.
Los récords establecidos:
- Mayor altitud de salto en paracaídas: 41.419 metros (vigente).
- Mayor distancia de caída libre: 37.617 metros.
El legado del proyecto
El proyecto de Eustace generó conocimientos científicos valiosos sobre la fisiología humana en condiciones de casi vacuum y sobre el comportamiento de los trajes presurizados a altísima altitud. Estos datos son relevantes para el desarrollo de sistemas de escape para astronautas en situaciones de emergencia en la baja estratosfera.
Su salto demostró también que las hazañas de este tipo no requieren necesariamente el respaldo de grandes corporaciones: con los recursos y la determinación adecuados, un individuo puede emprender proyectos de exploración de los límites humanos que compiten con los de las grandes marcas deportivas.