Hay récords que se miden en metros, segundos o kilómetros. Este se mide en personas: 400 seres humanos construyendo una figura simultáneamente en el aire, a 200 km/h, sin ningún punto de apoyo sólido. El récord de mayor formación en caída libre, establecido el 8 de febrero de 2006 sobre Tailandia, es uno de los logros colectivos más extraordinarios de la historia del paracaidismo.
El proyecto: meses de planificación
Un intento de récord de estas dimensiones no se improvisa. El proyecto comenzó meses antes con la selección de los paracaidistas participantes —todos debían tener un mínimo de experiencia y demostrar que podían volar en grandes formaciones— y la planificación logística del evento.
Se seleccionó la base aérea de Udon Thani, en el norte de Tailandia, por sus condiciones meteorológicas favorables en esa época del año y la disponibilidad de espacio aéreo. Tailandia, por otro lado, se había convertido en un hub del paracaidismo de grandes formaciones (big ways), con experiencia en organizar eventos internacionales de esta escala.
Los aviones: la logística del cielo
Con 400 paracaidistas, el primer reto es cómo llevarlos todos al cielo al mismo tiempo. La capacidad de los aviones de paracaidismo más grandes (como el Twin Otter o el Caravan) es de 20-30 personas. Para llevar 400 en un tiempo razonablemente sincronizado, se necesitaron muchos aviones —más de una decena— que debían coordinar sus salidas para que todos los grupos de paracaidistas llegaran a la formación aproximadamente al mismo tiempo.
Este escalonamiento de la salida de los aviones es uno de los elementos más complejos de planificar: si los últimos grupos salen demasiado tarde, llegarán a la formación cuando ya queda poca altitud para el trabajo, y la figura no estará completa en el tiempo disponible antes de la apertura obligatoria del paracaídas.
La construcción de la formación
La figura se construye de dentro hacia afuera. Un núcleo de paracaidistas muy experimentados se conecta primero, y luego van llegando los demás grupos en capas sucesivas. Cada grupo tiene asignada una posición específica y un ángulo de aproximación para llegar a la formación sin colisionar con otros.
A diferencia de las formaciones de FS4 u FS8, donde hay 35-50 segundos de trabajo, en una formación de 400 personas el trabajo puede durar varios minutos de planificación en tierra pero se reduce a segundos de validez efectiva en el aire: la figura completa puede ser válida solo durante 3-5 segundos antes de que haya que romper para abrir los paracaídas.
La validación: los ojos de la FAI
Para que el récord sea oficial, la FAI requiere que la formación sea verificada por jueces acreditados y por el vídeo de los videógrafos participantes. En Udon Thani, múltiples cámaras registraron el salto desde diferentes ángulos, y los jueces revisaron el material cuadro a cuadro para confirmar que los 400 paracaidistas estaban conectados correctamente al mismo tiempo durante la ventana de validación.
Cuando se confirmó el récord, la euforia en la zona de aterrizaje fue enorme. Paracaidistas de decenas de países distintos habían sido capaces de coordinarse como una sola unidad en el aire. Es, en muchos sentidos, el ejemplo más puro de lo que el paracaidismo deportivo puede lograr cuando la comunidad se une alrededor de un objetivo común.