En el mundo del freerunning internacional, hay un grupo reducido de practicantes que trascienden la competición y se convierten en referencias culturales de su disciplina. Pavel Petkuns, conocido universalmente como Pasha, es uno de ellos. El letón llegó al freerunning desde una pequeña nación báltica con poca tradición en los deportes acrobáticos de acción y se convirtió, a base de potencia, creatividad y trabajo, en uno de los mejores del mundo.
Letonia y los inicios en el freerunning
Pavel Petkuns nació en Letonia en 1990, en un país que no forma parte de los circuitos históricos del parkour y el freerunning. Las raíces del parkour están en Francia —con David Belle en Lisses—, y muchos de los mejores riders internacionales vienen de países con comunidades de freerunning establecidas desde los primeros años 2000. Letonia no era uno de esos países.
Pasha llegó al freerunning a través de un camino que muchos practicantes de Europa del este han seguido: las artes marciales y la acrobacia. El tricking —disciplina que combina movimientos de capoeira, artes marciales y gimnasia acrobática— fue parte de su formación inicial, y esa base acrobática se nota en la manera en que integra los movimientos más complejos en sus rutinas de freerunning.
Con Internet como puerta al freerunning internacional —vídeos de Sébastien Foucan, de los primeros riders del Red Bull Art of Motion, de los grandes practicantes europeos— Pasha pudo formarse en referencia a los mejores del mundo sin haber tenido contacto físico con ellos hasta que su nivel fue ya de primer orden.
El Red Bull Art of Motion: el escenario de los campeones
El Red Bull Art of Motion es el evento de freerunning más prestigioso del mundo. Celebrado cada año en localizaciones espectaculares —la isla griega de Santorini ha sido sede en varias ediciones—, el evento reúne a los mejores riders del planeta en un escenario natural y arquitectónico que amplifica la espectacularidad del freerunning hasta niveles difíciles de igualar.
Ganar el Red Bull Art of Motion una vez es el sueño de cualquier freerunner del mundo. Ganarlo varias veces es lo que ha hecho Pavel Petkuns, estableciéndose como el rider más dominante de la historia del evento. Sus victorias en Santorini y en otras ediciones del Art of Motion son las actuaciones más recordadas de su carrera y las que consolidaron su estatus de leyenda viva del freerunning.
El estilo que define a Pasha
Lo que distingue a Petkuns de otros grandes freerunners es una combinación de cualidades físicas y artísticas que es difícil de encontrar en el mismo rider.
Su potencia explosiva es inmediatamente visible: los saltos de Pasha tienen una envergadura que no tiene nada que ver con el tamaño del obstáculo que los genera. Donde otros riders producen un salto ajustado al requerimiento del movimiento, Pasha produce uno con un margen de seguridad que parece casi excesivo. Esa potencia le da tiempo de vuelo adicional, lo que a su vez le permite ejecutar movimientos más complejos durante el vuelo.
Su fluidez es la segunda cualidad destacable. A pesar de la potencia de sus movimientos, sus rutinas no parecen una sucesión de explosiones sino una secuencia continua donde un movimiento conduce naturalmente al siguiente. La transición entre un aterrizaje y el siguiente despegue en Pasha es casi imperceptible: parece que el suelo simplemente le devuelve la energía que le entregó.
Su integración del tricking en el freerunning —movimientos de giro lateral, combinaciones de rotaciones frontal y lateral— añade una dimensión técnica que los jueces valoran especialmente.
La influencia de Pasha en el freerunning europeo
Pavel Petkuns es hoy una referencia para toda una generación de freerunners europeos, especialmente de Europa del este, que ven en su carrera la prueba de que se puede llegar a la élite mundial del freerunning desde cualquier país, con trabajo y con la actitud correcta. Su presencia en eventos internacionales, sus vídeos y sus apariciones en los circuitos de competición han contribuido a expandir el freerunning competitivo en toda Europa del este y a elevar el nivel de la disciplina a nivel continental. Pasha es, en definitiva, la demostración de que el freerunning no tiene fronteras geográficas.