Los Juegos Olímpicos de Pekín 2022 debían recordarse como el escenario del último gran intento de Yuzuru Hanyu por el cuádruple Axel y la coronación de Nathan Chen. Pero el evento que definió aquellos Juegos para la historia del patinaje artístico fue otro: el caso Kamila Valieva, la crisis de dopaje más impactante que ha vivido el deporte.
Quién es Kamila Valieva
Kamila Valieva nació en 2006 y llegó a los Juegos de Pekín 2022 con apenas 15 años como la gran favorita del patinaje femenino individual. Era considerada la mejor patinadora del mundo: capaz de ejecutar cuádruples en competición de forma rutinaria, con una técnica impecable y una expresividad artística madura para su edad. Su victoria en el Campeonato Europeo de enero de 2022, días antes de los Juegos, la había catapultado a la primera página del mundo del deporte.
La prueba positiva y el caos institucional
El 7 de febrero de 2022, el equipo ruso —al que la ISU llama ROC (Comité Olímpico Ruso) por las sanciones de dopaje sobre la federación— ganó el oro en la prueba de patinaje artístico por equipos. Valieva fue la pieza central de esa victoria, con una actuación espectacular.
Tres días después, el 10 de febrero, se reveló que Valieva había dado positivo en un control antidopaje del Campeonato de Rusia, celebrado en diciembre de 2021. La sustancia detectada era trimetazidina, un medicamento cardíaco prohibido por la WADA desde 2014 por sus efectos de mejora del rendimiento. El laboratorio acreditado que analizó la muestra —el de Estocolmo— había tardado semanas en emitir el resultado positivo, lo que provocó que el resultado llegara después de que Valieva ya hubiera competido en los Juegos.
La situación era jurídicamente caótica: la patinadora era menor de edad, lo que le daba condición de “persona protegida” según el código antidopaje, y ya había competido en una prueba olímpica que habría que anular si se confirmaba la sanción.
El Tribunal Arbitral del Deporte levanta la suspensión
La Agencia Rusa Antidopaje (RUSADA) había suspendido provisionalmente a Valieva, pero ella misma recurrió y obtuvo el levantamiento de la suspensión. La WADA, la USADA y el COI llevaron el caso al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) para que reinstaurara la suspensión antes del programa individual.
El TAS, reunido de urgencia, decidió levantar la suspensión provisional y permitir que Valieva compitiera en el programa individual. El argumento principal fue el interés superior de la menor y la gestión lenta del laboratorio. La decisión fue polémica e incomprendida por muchas federaciones y atletas.
La actuación y la caída
El programa libre del patinaje femenino individual fue uno de los momentos más tensos de la historia reciente del deporte olímpico. Valieva, sometida a una presión incalculable, salió al hielo como primera clasificada después del programa corto. Su programa libre fue un desastre: caídas múltiples, errores en los elementos que normalmente dominaba con elegancia. El público y el mundo del deporte observó impotente cómo una niña de 15 años se derrumbaba bajo el peso de una crisis que no había gestionado.
Al finalizar su actuación, las imágenes de su entrenadora Eteri Tutberidze hablándole duramente en la zona de besos y lágrimas, sin aparente consuelo, generaron una oleada de críticas sobre los métodos de entrenamiento de la escuela rusa. Valieva quedó en cuarta posición y el oro fue para su compatriota Anna Shcherbakova.
La sanción y la anulación de resultados
En febrero de 2024, el TAS dictaminó una sanción de cuatro años para Valieva, retroactiva a diciembre de 2021. Todos sus resultados desde esa fecha quedaron anulados, incluyendo el oro por equipos de Pekín 2022. La ceremonia de entrega de medallas del equipo, que el COI había aplazado durante los propios Juegos a la espera de la resolución, nunca llegó a celebrarse en Pekín. El oro pasó a Estados Unidos, la plata a Japón y el bronce a Canadá.
El caso Valieva reabrió el debate sobre el sistema de entrenamiento ruso —conocido por el alto rendimiento de sus jóvenes patinadoras y también por la presión brutal a la que las somete— y sobre la necesidad de mayor protección para los deportistas menores de edad en el sistema antidopaje internacional.