El traje de lycra: aerodinámica de cuerpo completo
El traje de competición en patinaje de velocidad sobre hielo es una segunda piel ajustada que cubre todo el cuerpo desde el cuello hasta las muñecas y los tobillos. Su función principal es aerodinámica: a las velocidades que se alcanzan en pista larga (55-65 km/h en sprint de 500 m), la resistencia del aire representa entre el 80 y el 90% de la resistencia total al avance.
El material base es una mezcla de lycra o spandex (elastano) de diferentes gramajes según la zona del cuerpo. Las zonas frontales de mayor exposición al viento (hombros, muslos, torso) llevan tejidos más lisos y de menor coeficiente de arrastre, mientras que las zonas de flexión (rodillas, codos) incorporan materiales más elásticos para no limitar el movimiento.
Los trajes de competición de alto rendimiento incorporan superficies texturizadas en determinadas zonas (espalda, parte trasera de los brazos) que crean microturbulencias controladas que reducen el arrastre total, siguiendo el mismo principio que las pelotas de golf. Empresas como Nike, Descente, Adidas y Asics fabrican trajes para los principales equipos nacionales.
Modelos según nivel y disciplina
Traje de iniciación y club (80-180€): Tejido de lycra estándar de una sola composición, con cremallera en el pecho. Adecuado para entrenamientos y competiciones regionales. Marcas como Powerslide y Rollerblade distribuyen opciones accesibles.
Traje de competición nacional (200-400€): Múltiples tejidos con zonas de diferente textura y gramaje. Diseño aerodinámico específico para la posición de patinaje. Costuras planas o termoselladas para eliminar protuberancias.
Traje de alto rendimiento (400-800€): Materiales de ingeniería aerodinámica, a menudo desarrollados con pruebas en túnel de viento. Producción en series pequeñas o a medida para selecciones nacionales. Mejoras de rendimiento de 0,1-0,3 segundos en los 500 m respecto a trajes estándar.
El casco de pista: protección y normativa
El casco para patinaje de velocidad en pista larga tiene un perfil bajo y aerodinámico, semejante a un casco de ciclismo en contrarreloj. Cubre la parte superior y posterior de la cabeza, con ventilación mínima (no necesaria a las temperaturas de las pistas cubiertas) y un perfil trasero alargado que reduce la resistencia aerodinámica.
La certificación exigida es la norma EN 1077 o equivalentes nacionales, específica para deportes de invierno de velocidad. El casco debe cubrir las orejas y tener una construcción de carcasa dura exterior (ABS o fibra de carbono en modelos top) con interior de EPS de alta densidad.
Para pista corta (short track), el casco es diferente: más parecido a un casco de hockey, con protección lateral de mejilla y barbilla, dado que las colisiones entre patinadores son parte de la dinámica de las carreras en grupo. Marcas como Bont, Kask y Lazer ofrecen modelos específicos para las dos modalidades.
Gafas protectoras: visibilidad y protección del frío
Las gafas en patinaje de velocidad tienen dos funciones: proteger los ojos del viento y el frío a alta velocidad, y en pistas al aire libre, proteger de la luz UV. Las pistas interiores cubiertas no requieren protección UV, pero el viento generado por la velocidad propia justifica su uso.
Las gafas de patinaje de velocidad son similares a las de ciclismo de contrarreloj: sin montura exterior, con lente envolvente y sistemas antivaho. La lente debe ser incolora o ligeramente teñida para no alterar la percepción de la pista interior.
Modelos de Oakley, Rudy Project y Uvex se usan habitualmente. El precio va de 40€ para opciones básicas hasta 200€ para lentes de alto rendimiento óptico.
Guantes y accesorios complementarios
Los guantes de patinaje de velocidad son finos, ajustados, con la palma reforzada para proteger en las caídas. En pista corta se usan con protección extra en los dedos. El precio ronda los 20-60€.
Algunas especialidades de pista larga permiten el uso de cascos integrados (casco con visera) que reducen la resistencia aerodinámica total del conjunto. Estos equipos integrados son habituales en pruebas de sprint de alto nivel y suponen una inversión de 300-600€.