Los calçotets blancs: identidad y función
La indumentaria más reconocible de la pelota valenciana son los calçotets blancs, unos pantalones cortos de color blanco que se han convertido en símbolo visual del deporte tanto dentro como fuera del País Valenciano. Su uso en competiciones oficiales no es opcional: el reglamento de la Federació de Pilota Valenciana establece la indumentaria preceptiva para los partits oficials.
Los calçotets de competición están fabricados en telas técnicas de secado rápido y alta transpirabilidad, aunque su apariencia exterior mantiene el blanco puro como requisito estético. Algunos modelos incorporan pequeñas bolsas laterales para guardar la resina o el material de agarre que los jugadores aplican al guant durante el partido.
Bajo los calçotets, los jugadores llevan mallots o ropa compresiva que protege los muslos en las caídas y mejora el soporte muscular. En épocas frías, se añade una capa de licra larga bajo los calçotets para protegerse de las temperaturas en los carrers a la intemperie.
El precio de los calçotets de competición va de 20 a 50€. Los modelos de uso en entrenamiento pueden ser más económicos o incluso pantalón corto estándar blanco.
La camiseta: colores y funcionalidad
La camiseta del jugador de pelota valenciana cumple dos funciones: identificar el equip o el jugador individual y proporcionar comodidad durante el juego. En competiciones oficiales, los equipos llevan camisetas de su color identificativo sobre el blanco de los calçotets.
Las camisetas de juego son de tela técnica, transpirable y de secado rápido. La modalidad de pelota mà nua (mano desnuda) no tiene exigencias especiales en el diseño, pero en escala i corda, la manga del brazo del guant es ligeramente diferente para facilitar el movimiento completo del brazo.
Marcas deportivas valencianas como Pilota Valenciana Sport y algunos fabricantes locales producen equipaciones específicas. Para usos informales y entrenamientos, cualquier camiseta técnica deportiva es válida.
Calzado: la base del rendimiento
Las zapatillas para pelota valenciana requieren características específicas que no siempre se encuentran en el calzado polideportivo genérico:
Suela de goma con agarre controlado: El suelo de los frontones y los carrers varía entre tierra batida, hormigón y superficies mixtas. La suela debe proporcionar agarre sin deslizamiento pero sin adherencia excesiva que impida los giros y cambios de dirección rápidos.
Peso ligero: En una partida larga de raspall o escala i corda, los jugadores recorren distancias considerables. Un calzado ligero reduce la fatiga acumulada.
Sujeción del tobillo: Los movimientos explosivos laterales requieren tobillo bien sujeto para prevenir esguinces. Las zapatillas de caña media o con refuerzos en el talón son preferibles.
Amortiguación media: Suficiente para proteger las articulaciones, pero sin exceso que eleve demasiado el centro de gravedad o reduzca la sensación de contacto con el suelo.
Los jugadores de alto nivel suelen usar zapatillas de balonmano o voleibol por sus características similares. Marcas como Asics (modelos de balonmano), Hummel y Kempa fabrican calzado adecuado. El precio ronda los 50-120€. Algunas tiendas especializadas en pelota valenciana distribuyen modelos seleccionados específicamente para el deporte.
El guant de frontó: para la modalidad de frontó
A diferencia del guant de escala i corda (más complejo y artesanal), el guant de frontó es una protección más sencilla para la mano. Cubre los dedos y la palma con cuero de menor grosor, pensado para golpear la pilota con mayor control y menor potencia que en escala i corda.
En algunas modalidades de frontó, se juega directamente con la mà nua, especialmente en las categorías de iniciación donde se usa una pilota más blanda. El guant de frontó oscila entre 40 y 100€ según la calidad del cuero.
Accesorios y complementos
La resina o pez es un material adherente que los jugadores aplican al guant (y a veces directamente a la mano en mà nua) para mejorar el agarre sobre la pilota. Es un accesorio imprescindible y económico (5-15€).
Las rodilleras y coderas son recomendables en raspall, donde las caídas al suelo en busca de la pilota rasante son frecuentes. Los modelos de voleibol son los más usados por su combinación de protección y libertad de movimiento.
Para jugar a la intemperie en verano, la gorra o visera es práctica para reducir el deslumbramiento solar que afecta a la visión de la pilota en los tramos altos de los envíos.