El pentatlón moderno vivió en París 2024 la transformación más radical de su historia desde la fusión del tiro y la carrera en el láser-run en 2012. Por primera vez en más de un siglo de historia olímpica, el caballo no formó parte de la competición. En su lugar, una nueva disciplina de carrera de obstáculos redefinió el quinto elemento del deporte más completo del olimpismo.
El detonante: Tokio 2020 y el incidente de Annika Schleu
La decisión de eliminar la equitación tiene un momento fundacional muy preciso: el 6 de agosto de 2021, durante la final femenina de pentatlón moderno en los Juegos de Tokio 2020 (disputados en 2021 por la pandemia de COVID-19). En ese momento, la alemana Annika Schleu, que lideraba la competición por una ventaja considerable, se enfrentó a la equitación con el caballo Saint Boy asignado por sorteo.
Saint Boy se negó repetidamente a saltar los obstáculos. Schleu, visiblemente desesperada y llorando, no pudo controlar al animal. Mientras esto ocurría, la entrenadora alemana Kim Raisner fue captada en cámara golpeando al caballo con el puño, lo que le valió una expulsión inmediata por parte de los jueces. Schleu, que hubiera sido campeona olímpica, terminó fuera del podio.
Las imágenes dieron la vuelta al mundo. La combinación de una atleta deshecha en lágrimas, un caballo en aparente angustia y el comportamiento de la entrenadora generó una tormenta de críticas en redes sociales y medios de comunicación de todo el mundo. La UIPM se vio sometida a una presión sin precedentes para revisar las reglas de la disciplina ecuestre.
La decisión de la UIPM
En noviembre de 2021, apenas tres meses después del incidente de Tokio, la UIPM convocó una consulta internacional para decidir el futuro de la equitación en el pentatlón moderno. El proceso incluyó encuestas a atletas, entrenadores y federaciones nacionales. La propuesta de sustituir la equitación por una nueva disciplina obtuvo suficiente apoyo para ser aprobada.
La nueva disciplina elegida fue la carrera de obstáculos (obstacle course running), una prueba de agilidad y fuerza física que combina elementos de diversos deportes sin involucrar a ningún animal. La transición se implementó progresivamente en los campeonatos mundiales y el circuito de copa del mundo antes de su debut olímpico en París 2024.
La carrera de obstáculos: características
La nueva disciplina consiste en un recorrido con diversas estructuras físicas que los atletas deben superar. Los elementos típicos incluyen vallas de distintas alturas, redes de escalada horizontal y vertical, paredes, barras de equilibrio y estructuras colgantes. El recorrido está diseñado para exigir combinaciones de habilidades físicas: salto, escala, agilidad lateral, fuerza de brazos y resistencia cardiovascular.
La prueba se integra en el mismo formato de la jornada que tenía la equitación: tercera disciplina del día, con su puntuación correspondiente que contribuye al total de puntos que determina el orden de salida del láser-run final.
La polémica no resuelta
El cambio no fue recibido sin controversia. Muchos atletas con experiencia ecuestre, así como federaciones de países con tradición en equitación, lamentaron la pérdida de una disciplina que consideraban el alma del deporte. El argumento original de Pierre de Coubertin, que diseñó el pentatlón inspirándose en el soldado a caballo, quedó definitivamente sepultado por la modernidad.
Sin embargo, la mayoría de los actores del deporte reconoció que la equitación con caballos desconocidos era la disciplina que más dependía de la suerte y que más difícilmente podía igualarse en recursos entre países ricos y pobres. La carrera de obstáculos, más democrática y sin costes de organización vinculados a animales, representa un pentatlón moderno más accesible, aunque también más alejado de sus orígenes.