El pickleball es el deporte con mayor crecimiento en los últimos años, especialmente entre la población adulta y mayor. Su pista más pequeña que el tenis, la velocidad de juego moderada y las reglas accesibles lo hacen ideal para personas que buscan actividad física sin el impacto extremo de otros deportes. Sin embargo, el pickleball tiene su propio catálogo de lesiones que conviene conocer, especialmente dado el perfil de sus practicantes.
Lesiones más frecuentes
Epicondilitis lateral (codo del tenista). El golpe de revés con la pala de pickleball, que transmite vibración a través de un material rígido, sobrecarga los tendones extensores del antebrazo. Es la lesión más frecuente en pickleball y puede volverse crónica si no se trata correctamente desde el principio.
Rotura del tendón de Aquiles. Varios estudios han identificado un aumento de roturas del tendón de Aquiles asociado al pickleball, especialmente en hombres de mediana edad. El arranque explosivo desde la zona no voleable (la cocina) puede generar una tensión súbita sobre un tendón previamente debilitado por microlesiones.
Esguince de tobillo. Los movimientos laterales para alcanzar la pelota y los frenazos bruscos generan torceduras de tobillo. Son especialmente frecuentes en superficies exteriores irregulares o en pavimentos húmedos.
Dolor de rodilla y síndrome patelofemoral. Los jugadores que adoptan una postura muy baja con las rodillas flexionadas durante el juego en la red pueden desarrollar dolor patelofemoral. Los jugadores mayores con desgaste de cartílago previo son más susceptibles.
Distensiones musculares. Los sprints cortos y los lunges hacia la pelota pueden provocar distensiones en aductores, isquiotibiales o gemelos, especialmente con calentamiento insuficiente o en tiempo frío.
Fracturas por caída. Las caídas hacia adelante al perder el equilibrio durante una corrida hacia la red pueden provocar fracturas de muñeca o de clavícula. En personas con osteoporosis, el riesgo es mayor.
Factores de riesgo
El principal factor de riesgo es iniciarse en el pickleball sin preparación física previa ni calentamiento adecuado. Muchos jugadores se incorporan al deporte atraídos por su aparente facilidad y lo practican durante horas desde el primer día. La edad avanzada en combinación con sedentarismo previo eleva el riesgo de lesiones graves como la rotura del Aquiles. El calzado de calle o de senderismo, inadecuado para los movimientos laterales de la pista, favorece los esguinces.
Cómo prevenirlas
Calienta siempre antes de jugar con trote suave y ejercicios de movilidad de tobillo, rodilla y cadera. Incorpora a tu rutina semanal ejercicios de fortalecimiento: sentadillas, elevaciones de talón (para el Aquiles), y trabajo de antebrazo con banda elástica (para el codo).
Usa calzado de pádel o de tenis con buen soporte lateral y suela específica para pistas. Si tienes más de 45 años, evita los arranques explosivos desde parado sin un calentamiento específico. Una sesión previa de activación muscular de 5-10 minutos reduce significativamente el riesgo de lesiones musculotendinosas.
Si tienes antecedentes de tendinitis de Aquiles o dolor en el tendón, consulta a un médico o fisioterapeuta antes de practicar pickleball con intensidad.
Recuperación
La epicondilitis lateral se trata con reposo relativo, hielo, ejercicios excéntricos del antebrazo y revisión de la técnica de golpeo. Las palas con núcleo de polímero suave transmiten menos vibración y reducen la sobrecarga sobre el codo. En casos persistentes, las ondas de choque o el plasma rico en plaquetas ofrecen buenos resultados.
La rotura del tendón de Aquiles requiere tratamiento ortopédico urgente: en función de la gravedad y la edad del paciente, puede optarse por inmovilización con bota ortopédica o cirugía. La recuperación es larga (6-9 meses) y requiere fisioterapia intensiva.
Las fracturas de muñeca por caída deben valorarse radiológicamente de inmediato. Según el tipo de fractura, el tratamiento puede ir desde la inmovilización con escayola hasta la intervención quirúrgica.