Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (celebrados en agosto de 2021 por la pandemia de COVID-19) produjeron uno de los momentos más extraordinarios de la historia del piragüismo en eslalon: Jessica Fox ganó dos medallas de oro en la misma edición olímpica, en dos pruebas técnicamente muy diferentes. Nadie había hecho eso antes en el eslalon olímpico, y el récord define el nivel de dominio de Fox sobre el eslalon femenino de su época.
El contexto: una categoría nueva en el programa
Para entender la magnitud del doble oro de Fox, hay que considerar que el C1 femenino era una categoría completamente nueva en el programa olímpico de Tokio. Antes de 2020, las mujeres no competían en canoa individual (C1) a nivel olímpico. La ICF y el COI finalmente incluyeron el C1 femenino en el programa de Tokio, una decisión largamente reclamada por las palistas de todo el mundo.
Fox llegó a Tokio como la palista más completa del momento. Dominaba el K1 femenino desde años atrás en el circuito de Copa del Mundo y los Campeonatos del Mundo. Además, había trabajado el C1 femenino con la misma intensidad, sabiendo que si la categoría era incluida en los Juegos, ella querría estar en el podio.
La semana de Tokio: K1 primero, C1 después
En el Kasai Canoe Slalom Course de Tokio, Fox comenzó su semana olímpica con el K1 femenino. Realizó una serie clasificatoria sólida, una semifinal sobresaliente y una final brillante para ganar el oro con una bajada limpia. Era su primer oro olímpico individual en K1, la disciplina en la que había ganado plata en Londres y bronce en Río.
Días después, en el debut olímpico del C1 femenino, Fox realizó la bajada ganadora en la final y se colgó su segundo oro olímpico de la misma edición. Fue la primera palista en la historia en conseguir esa doble corona olímpica.
Lo que hace excepcional el doble
El K1 y el C1 no son la misma disciplina con diferente nombre. Son pruebas con exigencias técnicas radicalmente distintas:
Kayak (K1): el palista va sentado, usa pala de doble hoja y puede generar fuerza en ambos lados de forma alternada y continua. La estabilidad es mayor y la ejecución de los remontes aprovecha la doble hoja para paladas de compensación.
Canoa (C1): el palista va arrodillado, usa pala de hoja simple y solo puede palear en un lado de forma natural (aunque hay técnicas avanzadas que permiten compensar). La posición más alta eleva el centro de gravedad y reduce la estabilidad. Los remontes son más exigentes.
Competir al máximo nivel en ambas requiere un doble entrenamiento técnico y mental, adaptando los patrones de movimiento a las exigencias diferentes de cada embarcación. Fox dominó esas dos disciplinas simultáneamente al más alto nivel del mundo, lo que es una demostración excepcional de talento y trabajo.
El récord que quedan para el futuro
El doble oro olímpico en la misma edición de los Juegos se convirtió en el récord más notable del eslalon femenino hasta la fecha. Para que alguien repita esa hazaña necesitaría dominar con el mismo nivel las dos categorías en los mismos Juegos, un escenario que la propia Fox podría intentar repetir, pero que ninguna otra palista ha conseguido hasta ahora.