Antes de dar la primera palada, hay que conocer cómo sentarse y sujetar la pala correctamente. Una posición incorrecta desde el principio genera malos hábitos difíciles de corregir y puede causar lesiones de muñeca, espalda y hombro.
Sentarse en el kayak
Deslízate dentro del kayak y centra el cuerpo en el asiento. Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas y en contacto con las rodilleras o las bandas internas del casco. Este contacto no es opcional: es el que conecta tu cuerpo con el kayak y permite controlarlo con precisión. Si tienes espacio entre rodillas y casco, ajusta los reposapiés o añade espuma.
Los pies van en los reposapiés (footrests), que deben estar regulados para que las piernas no queden ni demasiado estiradas ni dobladas en exceso. Una ligera flexión de rodilla (unos 20-30°) es la posición ideal: estable, con fuerza disponible y sin tensión.
La espalda recta es la base de la postura. El respaldo del asiento ayuda, pero no debe ser un apoyo pasivo: mantén el tronco activo y vertical. Imagina que hay un hilo que te tira hacia arriba desde la coronilla.
Sujetar la pala
La pala de kayak tiene dos paletas asimétricas (o simétricas en modelos básicos) unidas por el mango central. Para encontrar la posición correcta de las manos:
- Coloca la pala horizontalmente sobre tu cabeza.
- Deja caer los codos a 90°: esa es la anchura natural de agarre.
- Añade un cúbito de distancia extra a cada lado para aumentar la palanca.
Las muñecas deben quedar planas (no dobladas hacia arriba ni abajo) en la posición de agarre. Una muñeca doblada en tensión constante provoca tendinitis con el tiempo.
La pala de control y la pala de trabajo
En palas con paletas en ángulo (feathered), una mano es la de control (no gira) y la otra gira el mango entre paladas para orientar la paleta al agua. La mano dominante suele ser la de control. El giro de la muñeca de la mano de trabajo debe ser un movimiento suave y automático: ni aprietes ni fuerces.
Primer contacto con el agua
Con la posición correcta establecida, da las primeras paladas observando: ¿rotan los hombros? ¿los codos bajan después de cada palada? ¿el kayak responde a la inclinación de rodillas? Si es así, la postura funciona. Si el kayak parece independiente a tu cuerpo, revisa el contacto de rodillas y el ajuste de los reposapiés.