El polo tiene fama de ser uno de los deportes más caros del mundo, y esa fama no es inmerecida. Los gastos se acumulan en prácticamente cada aspecto del juego: los caballos, el equipamiento, las instalaciones, el personal de apoyo y los viajes internacionales. Desglosar el coste real del polo de competición es una forma de entender por qué el deporte está ligado históricamente a la élite económica.
El mayor gasto: los caballos
La partida de gasto más importante en el polo son los caballos. Un jugador de polo de competición serio necesita, como mínimo, 3 o 4 caballos para jugar un partido de 4 chukkers (un caballo por chukker, con alguno de reserva). Para un partido de 6 u 8 chukkers, el número sube a 6-10 caballos.
Y eso para un solo jugador. Un equipo de cuatro jugadores necesita entre 20 y 40 caballos para una temporada completa, dependiendo del nivel.
Los precios de los caballos son muy variables:
- Nivel iniciación (alquiler o compra básica): desde 3.000 a 10.000 euros por animal
- Nivel competición regional: entre 15.000 y 50.000 euros
- Nivel alto hándicap: desde 80.000 hasta más de 500.000 euros por caballo de élite
- Caballos de Cambiaso o jugadores +10: en ocasiones superan el millón de euros
El personal de apoyo
Cada caballo de polo necesita cuidados diarios: alimentación, limpieza, ejercicio, atención veterinaria y herraje. Un groom (mozo de cuadra) puede encargarse de entre 4 y 6 caballos, lo que significa que un equipo de alto nivel con 40 caballos necesita al menos 7 o 8 grooms a tiempo completo.
A eso hay que añadir:
- Veterinarios: los caballos de polo son atletas de élite que necesitan atención médica frecuente
- Herradores: el herraje especial para polo requiere un profesional experto y frecuentes revisiones
- Entrenadores: los caballos de polo necesitan entrenamiento diario para mantener su forma y refrescar sus habilidades
El equipamiento de los jugadores
El equipamiento personal de un jugador de polo incluye:
- Casco de polo homologado: entre 300 y 1.000 euros
- Botas de polo: entre 200 y 800 euros el par
- Mazos (mallets): se necesitan varios por partido (se rompen con frecuencia). Entre 80 y 200 euros por mazo
- Rodilleras y protecciones: entre 100 y 300 euros
- Camisetas y pantalones de polo (número de uniformes por temporada)
Los gastos de instalaciones
Un campo de polo en condiciones óptimas requiere:
- Terreno: hectáreas de tierra de calidad
- Caballerizas: instalaciones para el alojamiento y cuidado de decenas de caballos
- Mantenimiento del terreno: maquinaria, agua, fertilizantes
- Remolques y transporte de caballos: indispensables para participar en torneos
El polo accesible
A pesar de todos estos costes, el polo no es completamente inaccesible para quienes no son millonarios. Muchos clubes ofrecen:
- Clases de iniciación con caballos alquilados (desde 50-100 euros por clase)
- Torneos de bajo hándicap donde el coste se reparte entre los miembros del club
- Sistemas de “patrocinio parcial” donde los jugadores profesionales reciben caballos y gastos cubiertos a cambio de jugar en equipos de patrones
El polo de élite es extraordinariamente caro. El polo de iniciación o nivel recreativo está al alcance de más gente de lo que la imagen del deporte sugiere.