La Triple Corona del polo argentino es la hazaña más difícil del polo de alto hándicap. Ganar los tres grandes torneos de la temporada argentina —Tortugas, Hurlingham y el Abierto de Palermo— en la misma temporada requiere una combinación de calidad individual, trabajo en equipo, salud de los caballos y continuidad que solo los mejores equipos de la historia han conseguido. Que La Dolfina de Adolfo Cambiaso lo consiguiera varias temporadas seguidas es el récord de dominación más impresionante de la historia del polo moderno.
La Triple Corona: los tres torneos
Los tres componentes de la Triple Corona son:
1. El Abierto de Tortugas (octubre): organizado por el Tortugas Country Club, al norte de Buenos Aires. Con 40 goles de hándicap, es el primer gran examen de la temporada argentina. El campo de Tortugas tiene fama de ser exigente y el formato de torneo (con muchas fases eliminatorias) hace que los equipos necesiten consistencia durante semanas.
2. El Abierto de Hurlingham (noviembre): organizado por el Hurlingham Club Argentina, uno de los clubs más históricos del polo. Otro torneo de 40 goles de hándicap con un campo y una organización de primer nivel. Es el segundo escaño hacia la Triple Corona.
3. El Abierto Argentino de Palermo (noviembre-diciembre): el clímax. El torneo más importante del polo mundial, disputado en el Campo Argentino de Polo de Palermo. Ganar Palermo después de haber ganado Tortugas y Hurlingham es la Triple Corona.
Por qué la Triple Corona consecutiva es tan difícil
Los tres torneos se disputan en apenas seis semanas, lo que exige una gestión perfecta de los caballos (que deben estar en óptimas condiciones en los tres torneos), la salud de los jugadores y la forma táctica del equipo. Un tropiezo en cualquiera de los tres tormentos rompe la Triple Corona.
En la historia del polo, muchos equipos de altísimo nivel han ganado uno o dos de los tres torneos de la Triple Corona sin poder completarla. La Triple Corona doble o triple —ganarla en dos o tres temporadas seguidas— era considerada prácticamente imposible antes de La Dolfina.
La Dolfina: el equipo récord
La Dolfina —el equipo de Adolfo Cambiaso— alcanzó en la segunda mitad de la década de 2010 una forma de dominación del polo argentino que no tenía precedentes. Con Cambiaso de número 3 y compañeros de hándicap +10 como Pablo Mac Donough, Facundo Pieres (en distintas temporadas) y David Stirling, el equipo combinaba cuatro jugadores con el máximo o casi el máximo hándicap posible.
La caballería de La Dolfina era igualmente extraordinaria: los mejores caballos de Argentina, muchos de ellos criados y entrenados por el propio Cambiaso, contra los cuales los equipos rivales simplemente no tenían los mismos recursos.
El resultado fue una serie de Triples Coronas consecutivas que dejaron al polo argentino sin rival durante temporadas. Las finales seguían siendo competitivas —Ellerstina de los Pieres siempre daba batalla en los grandes encuentros— pero La Dolfina vencía con una regularidad que rozaba lo imposible para el nivel de los rivales.
El impacto en la historia del polo
El récord de La Dolfina en las Triples Coronas consecutivas es el equivalente polero a la racha de Novak Djokovic en los Grand Slams o al dominio del Bayern Múnich en la Bundesliga durante sus mejores años: una dominación que parecía injusta para el deporte, pero que era el resultado de una preparación y una calidad absolutamente superiores a todo lo demás. En el polo, ese periodo de La Dolfina quedará como el de mayor dominación de un equipo sobre el resto del mundo.