La velocidad de la pelota de raquetbol es uno de los datos que más sorprende a quienes se acercan al deporte por primera vez. En una pista de 12,2 metros de largo, una pelota a más de 200 km/h recorre la distancia de pared a pared en menos de un cuarto de segundo, lo que significa que los jugadores tienen literalmente el tiempo de un parpadeo para reaccionar al golpe del rival.
Los registros más altos de velocidad de pelota en raquetbol se obtienen en los saques de drive serve: el jugador está completamente posicionado, el balanceo es máximo y la pelota —caliente por el juego previo y las altas temperaturas habituales en las pistas de raquetbol cerradas— está en sus condiciones óptimas de elasticidad. Bajo estas circunstancias, los sistemas de medición de velocidad instalados en algunos torneos del IRT han registrado velocidades superiores a 240 km/h.
La temperatura y su efecto en la velocidad
Un factor poco conocido que influye en la velocidad de la pelota de raquetbol es la temperatura. La pelota de goma maciza se vuelve más elástica al aumentar la temperatura: una pelota caliente rebota más y más rápido que una fría. Las pistas de raquetbol, al ser espacios cerrados y calentados por la actividad física intensa de los jugadores, alcanzan temperaturas relativamente altas durante un partido, lo que contribuye a que los golpes más fuertes se registren al final de los sets, cuando la pelota está más caliente.
Las implicaciones para la seguridad
Los registros de velocidad de pelota en raquetbol son también la razón más poderosa para entender por qué el uso de gafas protectoras es obligatorio en las competiciones organizadas. Un impacto de pelota a 200 km/h en el ojo sin protección puede causar desde contusiones hasta lesiones que comprometan la visión de forma permanente. Las gafas de protección estándar del raquetbol están certificadas para resistir impactos de estas velocidades, y ningún jugador sensato entraría a una pista sin ellas independientemente del nivel al que juegue.
Comparativa con otros deportes de raqueta
En squash, la pelota raramente supera los 170 km/h incluso en los golpes más potentes del circuito PSA, porque la pelota de goma hueca está diseñada para tener poco rebote. En tenis, los servicios más potentes superan los 230 km/h, pero con una pelota de mayor tamaño y en un espacio más grande. El raquetbol combina la velocidad del tenis con el espacio reducido del squash, creando unas exigencias de reacción sin equivalente en otros deportes de raqueta populares.