El sistema de sanciones del raquetbol está diseñado para mantener la integridad del juego, la seguridad de los jugadores y el respeto al árbitro y al rival. A diferencia de deportes donde las sanciones son exclusivamente técnicas, en raquetbol existe un régimen específico para la conducta antideportiva que puede llegar hasta la descalificación del partido.
Faltas técnicas (technical fouls)
La falta técnica es la sanción disciplinaria básica en el raquetbol profesional y en competiciones organizadas. El árbitro puede imponer una falta técnica en estas situaciones:
Conducta abusiva: insultos dirigidos al árbitro, al rival, al público o a cualquier persona presente en la pista. Incluye el uso de lenguaje ofensivo incluso si no va dirigido específicamente a nadie.
Protestas excesivas: discutir una decisión del árbitro de forma prolongada o reiterativa después de que el árbitro ya haya dado por concluida la revisión. El jugador tiene derecho a pedir una aclaración, pero no a mantener la discusión indefinidamente.
Demoras intencionales: cualquier táctica para ralentizar el juego más allá del tiempo de descanso reglamentario entre puntos (generalmente 10 segundos entre puntos y hasta 90 segundos entre sets).
Daños intencionados: golpear las paredes, el suelo o el equipamiento de forma deliberada en señal de frustración.
La primera falta técnica en un partido conlleva la pérdida de un punto. La segunda falta técnica en el mismo partido supone la pérdida inmediata del partido.
Advertencias y el proceso sancionador
En competiciones profesionales, el árbitro suele emitir una advertencia verbal antes de imponer una falta técnica, especialmente si la infracción es leve. Esta advertencia no tiene consecuencia en el marcador pero queda registrada. Si el comportamiento continúa, la siguiente sanción es directamente la falta técnica con pérdida de punto.
Conductas que pueden provocar descalificación inmediata
Algunas conductas son tan graves que permiten la descalificación directa sin pasar por la falta técnica previa. Estas incluyen cualquier forma de violencia física contra el rival, el árbitro o cualquier persona; la destrucción intencionada de las instalaciones; o el abandono deliberado de la pista en señal de protesta. El árbitro tiene autoridad plena para tomar esta decisión.
Normas de seguridad relacionadas
Además de las faltas de conducta, el raquetbol tiene normas de seguridad estrictas. El uso de gafas protectoras es obligatorio en la práctica totalidad de competiciones organizadas, y un jugador que se niegue a usar gafas puede ser sancionado o no autorizado a competir. Esta norma existe porque la velocidad de la pelota —que puede superar los 200 km/h— hace que los impactos oculares sean potencialmente muy graves.