El hombre de los 62 tries: una temporada histórica
En el mundo del deporte de equipo, establecer un récord en una sola temporada es el tipo de logro que define una carrera. Samisoni Viriviri lo hizo en la temporada 2013-14 del HSBC World Rugby Sevens Series: 62 tries en una sola temporada, la mayor cantidad de tries que cualquier jugador ha marcado en una temporada completa del circuito mundial masculino.
Para poner esa cifra en perspectiva: en un torneo estándar del circuito, un gran anotador puede marcar 10 o 15 tries a lo largo de los partidos del fin de semana. Viriviri marcó más de 60 en toda la temporada, lo que equivale a cuatro o cinco por torneo de media durante todos los torneos de esa temporada. En un deporte donde marcar un try requiere superar a defensores de primer nivel mundial en espacio abierto, esa cifra es tan extraordinaria que resulta difícil de creer.
La explosividad como sello de identidad
Samisoni Viriviri nació el 7 de enero de 1992 en Fiji y creció en la misma cultura rugbística que ha producido a los mejores jugadores del sevens mundial. Desde joven mostró las cualidades que lo llevarían al récord: una velocidad explosiva de primer nivel, la habilidad para cambiar de dirección sin perder velocidad y ese instinto fijiano para encontrar el espacio y convertirlo en try.
Como ala, Viriviri tenía el perfil ideal para el rugby a 7: rápido, ágil, seguro con el balón y con la capacidad de tomar decisiones correctas en fracciones de segundo. En el sevens, un ala que recibe el balón en el espacio con la defensa a cinco metros por detrás puede hacer mucho daño. Viriviri hacía mucho más.
Lo que distinguía a Viriviri de otros alas rápidos era la combinación de su velocidad con una capacidad de engaño —el sidestep, el cambio de ritmo en el último momento— que hacía que incluso cuando los defensores le daban poco espacio, podía crear los centímetros necesarios para salir.
La temporada 2013-14: el récord que lo cambió todo
La temporada 2013-14 fue el momento en que Samisoni Viriviri se convirtió en una leyenda del sevens. Torneo tras torneo, Viriviri seguía marcando tries. Su nombre aparecía en lo alto de las clasificaciones de anotadores de cada torneo, y al final de la temporada, la suma era extraordinaria: 62 tries.
El récord fue reconocido por World Rugby y sigue en pie como el máximo de tries en una sola temporada del circuito masculino. Es el tipo de marca que puede durar décadas, porque requiere no solo el talento necesario sino también la salud perfecta durante toda la temporada y el apoyo del equipo para generar las situaciones de ataque que permiten al ala marcar.
Que Viriviri lo consiguiera con Fiji —el equipo más dominante del circuito en esos años— no es una coincidencia. Un gran anotador necesita un equipo que cree las situaciones para que sus cualidades brillen. Fiji, con su rugby abierto y espectacular, era el entorno perfecto para que un ala de las cualidades de Viriviri llegara a esas cifras históricas.
El contexto de la dominación fijiana
La temporada record de Viriviri se enmarca en uno de los períodos de mayor dominación de Fiji en el circuito mundial. Los fijianos ganaron el título del World Sevens Series esa temporada, como habían hecho en años anteriores y continuarían haciendo después. El equipo fijiano de esa época —con jugadores como Viriviri, Osea Kolinisau y otros grandes del circuito— es recordado como uno de los mejores de la historia del sevens.
Dentro de ese equipo extraordinario, Viriviri fue el anotador principal, el jugador que materializaba en tries la superioridad fijiana. Su relación con sus compañeros de equipo era la de un ala que sabía que el balón llegaría al espacio correcto y que tenía la capacidad de convertir ese balón en puntos de manera casi automática.
La carrera en el rugby a 15
Como muchos jugadores fijianos del sevens, Viriviri también exploró el rugby a 15 a nivel profesional. Jugó en la liga francesa y en otras competiciones profesionales, donde sus cualidades —velocidad, agilidad, habilidad con el balón— eran igualmente valiosas en el formato de 15.
Sin embargo, el sevens fue siempre la modalidad donde Viriviri brilló más. El espacio abierto del rugby a 7 favorecía sus cualidades de una manera que el rugby a 15, con su mayor densidad de jugadores y sus fases de contacto más frecuentes, no podía replicar en la misma medida. Su récord de 62 tries en una temporada es el legado que define su carrera y el que permanecerá en la historia del deporte.