La rivalidad que define un deporte
La historia del HSBC World Rugby Sevens Series es en gran parte la historia de la rivalidad entre Fiji y Nueva Zelanda. Desde la creación del circuito en 1999-2000, estos dos equipos han dominado las clasificaciones finales, se han encontrado en múltiples finales y han producido los mejores partidos del circuito. Sus estilos son diferentes pero igualmente espectaculares, sus aficiones son apasionadas y su rivalidad tiene una intensidad que va más allá de lo deportivo: refleja el orgullo de dos culturas rugbísticas profundamente arraigadas.
Nueva Zelanda: los pioneros del dominio
Nueva Zelanda fue el primer gran dominador del World Sevens Series. Los All Blacks Sevens ganaron la primera edición del circuito en 1999-2000 y continuaron siendo el equipo de referencia durante las primeras temporadas. Con jugadores como Christian Cullen, Eric Rush y otros grandes del sevens neozelandés, los All Blacks Sevens establecieron los estándares de calidad del circuito en sus años iniciales.
La clave del éxito neozelandés en el sevens tiene sus raíces en el mismo sistema que ha hecho de Nueva Zelanda la mayor potencia del rugby a 15. La cultura rugbística, el sistema de desarrollo de jugadores, la competición interna de alta calidad y la infraestructura de soporte son los mismos que alimentan al rugby a 15, y el sevens se beneficia de todo ello.
Los All Blacks Sevens también han utilizado el circuito como herramienta de desarrollo para jugadores jóvenes. Muchos que han comenzado su carrera internacional en el equipo de sevens han dado posteriormente el salto a los All Blacks de rugby a 15. Esta relación bidireccional entre las dos modalidades ha beneficiado ambos programas.
Fiji: la era de la dominación absoluta
Si Nueva Zelanda fue el primer gran dominador del circuito, Fiji llevó la dominación a una dimensión diferente en los años 2010. Durante un período de aproximadamente cinco años, el equipo fijiano ganó el título del circuito de forma casi continua, derrotando a todos los rivales con un rugby de una espectacularidad que no tenía precedentes.
El secreto de la dominación fijiana es conocido pero difícil de replicar: los jugadores de Fiji tienen una habilidad natural con el balón, una velocidad y una potencia que son resultado de generaciones de juego al rugby desde la infancia, en condiciones donde el juego abierto y la habilidad individual son más importantes que la táctica compleja. El resultado es un rugby instintivo, fluido y espectacular que el circuito de sevens, con su énfasis en el espacio y la velocidad, amplifica al máximo.
Figuras como Jerry Tuwai, Samisoni Viriviri, Osea Kolinisau y otros grandes del periodo dorado fijiano construyeron un equipo que era a la vez el favorito en cada torneo y el más emocionante de ver. Ganar el World Sevens Series en esas temporadas significaba superar a un Fiji que estaba operando a un nivel excepcional.
El palmarés completo: cuántos títulos y cuándo
A lo largo de sus aproximadamente 25 años de historia, el World Sevens Series masculino ha tenido fundamentalmente cuatro países ganadores del título anual: Nueva Zelanda, Fiji, Australia y Sudáfrica. Nueva Zelanda y Fiji son los que más veces han ganado el título, aunque la distribución exacta ha variado según las épocas.
- Años 2000: Nueva Zelanda dominó las primeras ediciones
- Años 2010 (primera mitad): Fiji comenzó su era de dominación, alternando con Nueva Zelanda y Sudáfrica
- Años 2010 (segunda mitad): Fiji consolidó su supremacía
- Años 2020: pandemia, disrupciones, y recuperación del circuito con el oro olímpico de Fiji en Tokio como referencia
El circuito femenino: Nueva Zelanda y Australia
En el Women’s Sevens Series, la rivalidad principal es entre Nueva Zelanda y Australia. Las Black Ferns Sevens han ganado el circuito femenino en múltiples ocasiones y se coronaron campeonas olímpicas en Tokio 2020. Las Australian Sevens ganaron el circuito en sus primeras ediciones y el oro olímpico de Río 2016.
Francia ha emergido como la tercera gran potencia del sevens femenino, ganando torneos individuales y llegando a finales de circuito y olímpicas con regularidad. El nivel del circuito femenino ha crecido tanto que el dominio de Nueva Zelanda ya no es garantizado en cada torneo.
¿Se puede superar la dominación de Fiji?
La pregunta que se hacen los aficionados al sevens es si el dominio de Fiji es estructural o coyuntural. Los defensores de la tesis estructural argumentan que las características físicas, culturales y de desarrollo de los jugadores fijianos son difíciles de replicar, y que mientras Fiji siga produciendo jugadores de la calidad de Tuwai, Viriviri y compañía, el circuito tendrá un dominador natural.
Los que creen en la posibilidad de superar a Fiji apuntan a que el sevens es un deporte que se puede aprender, que los programas de desarrollo de países como Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica son cada vez más sofisticados, y que la paridad en el circuito ha ido aumentando con los años.
Lo que es seguro es que la rivalidad entre Fiji y sus principales competidores seguirá siendo la narrativa central del World Sevens Series en los próximos años.